REDACCIÓN ELONCE
Las pymes regionales de biodiésel cuestionaron el dictamen que avanzó en el Senado y reclamaron un segmento diferencial. Federico Martelli advirtió a Elonce que, si la iniciativa prospera sin cambios, entre ocho y diez plantas podrían cerrar durante el primer año.
Las pymes regionales de biodiésel manifestaron su preocupación por el dictamen del oficialismo que avanzó en comisiones del Senado y advirtieron sobre las consecuencias que tendría para las plantas instaladas en Entre Ríos, Buenos Aires, La Pampa y San Luis. Federico Martelli, director ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles, dialogó con “Momento de Campo”, programa que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, y alertó que el esquema podría provocar el cierre progresivo de establecimientos.
“El dictamen que obtuvo el oficialismo en el Senado no separa un segmento para las pymes regionales, es decir, para aquellas empresas que están a más de 80 kilómetros del kilómetro cero de la materia prima, que es el puerto de General San Martín, en el Gran Rosario, y que por ende tienen un costo diferencial superior a las plantas que allí están ubicadas”, explicó Martelli.
El representante empresario cuestionó que esas compañías deban competir en igualdad de condiciones con grandes firmas instaladas cerca de los puntos de acceso a la materia prima. “Naturalmente, de aplicarse este articulado del dictamen mayoritario, paulatinamente muchas de las empresas pymes van a ir quebrando porque, además de no asignarle un segmento propio a las pymes regionales, lo que hace es guardar una parte del mercado, pero de manera decreciente”, sostuvo.
Advierten por el cierre de plantas
Martelli detalló que las empresas regionales actualmente elaboran el 7,5% del biodiésel destinado al corte y alertó sobre la reducción prevista. “Primero se le asigna 6,5%, después 5% y después 3%. Hoy las empresas pymes regionales elaboran el 7,5% del corte total. Bajar de ese 7,5 al 3% implica naturalmente que muchas compañías no puedan seguir trabajando”.
En ese sentido, aseguró que la Cámara acepta avanzar hacia un esquema de mayor competencia, pero reclamó que se establezcan condiciones diferenciadas según las características y ubicación de las empresas. “Nosotros entendemos que el Gobierno quiere terminar con la etapa del cupo asignado por la Secretaría de Energía y el precio definido por la Secretaría de Energía, y quiere pasar a un esquema de competencia entre plantas. Nosotros eso lo aceptamos, pero lo que planteamos es que la competencia debe ser entre plantas equivalentes, entre empresas de un similar tamaño”.
El dirigente graficó las diferencias existentes entre los actores del mercado y sus posibles consecuencias. “Poner a una pyme de Nogoyá o de Aldea María Luisa, de Saladillo o de Catriló, en La Pampa, a competir contra Cargill es prácticamente condenarla a la extinción. Creemos que no hay ningún motivo por el cual hacerlo porque, una vez que las pymes quiebren y fabriquen las multinacionales ubicadas en Rosario, se van a destruir puestos de trabajo y la inversión que hicieron las pymes en el interior del país”.
El escenario que proyectan hacia 2030
Uno de los principales cuestionamientos estuvo relacionado con el futuro de las 25 plantas que actualmente operan bajo este esquema. “Si el proyecto avanza como está, en el primer año van a cerrar entre 8 y 10 plantas de las 25 que están operando”, alertó Martelli.
“En el segundo año van a cerrar cinco más y para el año 2030 van a quedar operando cinco o siete plantas en el régimen. Es decir, se va a haber sacrificado a la mayoría de las pymes para que las aceiteras multinacionales ocupen el lugar que ocupamos”, agregó el director ejecutivo de la Cámara.
Ante ese escenario, el sector planteó dos modificaciones centrales: crear un segmento específico para las plantas regionales y aumentar el porcentaje de biodiésel utilizado en el combustible. “Nosotros creemos que la solución a esto es crear un segmento para las pymes regionales y, a la vez, elevar significativamente el corte”, expresó.
El pedido que realizaron a los senadores
La Cámara también inició gestiones para intentar modificar la iniciativa antes de su tratamiento en el recinto. “Nosotros le estamos pidiendo a los senadores que rechacen el dictamen de mayoría cuando llegue al recinto y que se vuelva a comisión a trabajar más a fondo para construir una propuesta que contenga el interés de las pymes”, afirmó Martelli.
Según explicó, ya presentaron alternativas para permitir la convivencia de pequeñas plantas y grandes compañías: “Nosotros ya hemos acercado propuestas a todos los senadores donde hemos demostrado que pueden convivir en el mercado las pymes con las grandes aceiteras, pero que hay que construir segmentos diferenciados”.
Martelli utilizó una comparación automovilística para describir la posición de la entidad: “Para utilizar una metáfora acorde a los tiempos, que está tan de moda ahora la Fórmula 1, no se pueden poner cinco autos de Fórmula 1 en el Turismo Carretera porque el resultado ya se sabe. Eso no es competencia, eso es directamente alterar la cancha, inclinar la cancha para que ganen unos y pierdan otros”.
El impacto de las plantas en el interior
El representante de la Cámara remarcó además que el funcionamiento de las plantas tiene incidencia sobre otras actividades económicas. Según explicó, existen unas 380 pequeñas extrusoras en el país y muchas venden su aceite a establecimientos pymes productores de biodiésel. También mencionó actividades vinculadas al transporte, seguridad, gastronomía y otros servicios.
En el caso entrerriano, destacó además la elaboración de derivados. “Como derivado del biodiésel, en el caso de Entre Ríos, en la ciudad de Nogoyá, se elabora glicerina que en un 90% va para la exportación, que se utiliza para la industria farmacéutica, para la industria de los cosméticos y para la industria de la alimentación”, dijo.
Martelli también hizo hincapié en el efecto que tienen estas industrias sobre las localidades donde funcionan: “Es muy importante la radicación de mano de obra, donde pagan salarios registrados, salarios que están cinco veces por encima del salario mínimo, vital y móvil, que movilizan la economía regional y ayudan a descentralizar la producción en la Argentina”.
El empleo y la producción regional
El dirigente sostuvo que las plantas industriales también ofrecen posibilidades laborales a profesionales que, de otra manera, podrían emigrar hacia grandes centros urbanos: “Dan oportunidades a profesionales jóvenes que muchas veces, si no tuvieran trabajo en plantas industriales dentro de los pueblos, tendrían que emigrar a las grandes ciudades en busca de una oportunidad”.
También resaltó los estándares que debe cumplir el producto elaborado por las pymes: “El personal está permanentemente en capacitación para poder aplicar las normas de calidad, las normas regulatorias, para poder hacer un biodiésel que es de buena calidad y pasa todos los estándares de las compañías refinadoras”.
Finalmente, Martelli vinculó el debate con la situación general de la actividad industrial y remarcó la necesidad de preservar las fábricas existentes. “Es un sector muy golpeado. Por ende, es importante defender cada uno de estos puestos de trabajo y que las plantas sigan abiertas. Una planta que cierra es difícil volver a abrirla”, concluyó.