El Banco Central y la CNV trabajan en un mecanismo para que los comercios puedan negociar en el mercado los cobros pendientes de operaciones con tarjeta. La iniciativa apunta a reducir el costo de adelantar esos fondos y generar mayor competencia entre financiadores.
El Gobierno analiza una modificación del mercado de capitales que incluiría una nueva herramienta vinculada a la tarjetas de crédito. El objetivo es que los comercios puedan negociar de manera abierta los cupones correspondientes a ventas financiadas y acceder al dinero antes de su vencimiento a tasas más competitivas.
La iniciativa es impulsada por el Banco Central y cuenta con la participación de la Comisión Nacional de Valores. Según informó Clarín, el proyecto forma parte de una reforma más amplia del Mercado de Capitales que deberá ser discutida en el Congreso.
Actualmente, cuando un cliente realiza una compra con tarjetas de crédito, el comercio recibe una promesa de pago respaldada por la entidad emisora. Sin embargo, aunque la operación se autoriza de manera inmediata, el dinero puede demorar entre ocho y 18 días hábiles en llegar al vendedor.
Cómo funcionaría el nuevo mercado
El cambio que se analiza permitiría transformar cada uno de esos cobros pendientes en instrumentos digitales con un valor y una fecha de vencimiento determinados. Así, el comercio podría venderlos o cederlos a distintos inversores para obtener liquidez sin tener que esperar el plazo original.
El esquema tendría similitudes con el mercado de cheques electrónicos y facturas de crédito. La diferencia es que el activo negociado estaría respaldado por una compra ya aprobada con tarjeta de crédito y por el compromiso de pago de la entidad emisora.
Por ejemplo, una compra realizada en tres cuotas podría generar tres instrumentos distintos, con vencimientos a 30, 60 y 90 días. El comerciante podría decidir conservarlos hasta su cobro o negociar una parte de ellos para afrontar gastos como salarios, reposición de mercadería o capital de trabajo.
Buscan reducir el costo de adelantar los cobros
En la actualidad, los comercios ya pueden anticipar esos fondos mediante empresas adquirentes y procesadoras de pagos. Entre los principales actores del mercado aparecen Payway, Fiserv y Mercado Pago, que brindan terminales y servicios para operar con tarjetas.
El planteo oficial es que una negociación abierta permitiría incorporar más oferentes de financiamiento y generar competencia por esos cupones. De esa manera, se buscaría reducir la tasa que el comerciante paga para recibir anticipadamente el dinero de sus ventas.
De acuerdo con información publicada por Clarín, desde el equipo económico consideran que el esquema actual mantiene buena parte de estas operaciones concentradas en pocos canales y que el costo financiero puede resultar elevado en relación con el riesgo de cobro, ya que el pago al comercio queda respaldado por el banco emisor.
Un mercado de gran volumen
Los datos del Banco Central muestran la dimensión que alcanzan este tipo de operaciones. Durante julio se registraron 176,2 millones de pagos con tarjetas de crédito por un monto total de $10,6 billones.
Desde el Gobierno estiman que el eventual mercado de cupones podría mover un volumen cercano a los US$30.000 millones mensuales. Para que el sistema pueda funcionar, el BCRA y la CNV trabajan sobre la estructura tecnológica y las condiciones necesarias para darle liquidez.
La propuesta todavía debe atravesar el proceso legislativo correspondiente dentro de la reforma del Mercado de Capitales. Si finalmente se implementa, la intención es que los comercios tengan más alternativas para adelantar los cobros de una tarjeta de crédito y que una reducción de esos costos financieros pueda trasladarse, eventualmente, a las ventas en cuotas.