Según CAME, las ventas minoristas pyme retrocedieron 2,7% en agosto respecto de julio y acumularon una caída del 2,4% durante los primeros ocho meses del año. En la comparación interanual descendieron 0,2%, aunque las operaciones en línea crecieron 17,6%.
Las ventas minoristas pyme cayeron 2,7% en agosto frente al mes anterior, medidas a precios constantes, y profundizaron la retracción del consumo. De esta manera, la actividad comercial acumuló un descenso del 2,4% durante los primeros ocho meses del año, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En la comparación con agosto del año pasado, las ventas de los comercios pequeños y medianos registraron una disminución del 0,2%, una vez descontado el efecto de la inflación.
Como contrapartida, las operaciones en línea realizadas por negocios que también cuentan con locales físicos aumentaron un 17,6% interanual, lo que mostró un comportamiento diferente entre los canales digitales y la atención presencial.
Menor poder adquisitivo y endeudamiento familiar
Según CAME, “esta dinámica negativa en la comparación interanual respondió a la reducción del poder adquisitivo por los incrementos en las tarifas de los servicios y por el endeudamiento familiar”.
La entidad añadió que “el menor movimiento post-vacacional y la pérdida de tracción de los ingresos disponibles acentuaron la cautela del consumidor, limitando las operaciones comerciales a gastos indispensables”.
El relevamiento cualitativo mostró que el 47,4% de los comerciantes consultados mantuvo su nivel de actividad respecto del mismo período del año anterior. La proporción disminuyó 0,7 puntos porcentuales frente a la medición de julio.
Casi la mitad de los comercios empeoró
El 46,5% de los empresarios pyme afirmó que las condiciones de su negocio empeoraron durante agosto. El resultado representó un incremento de dos puntos porcentuales respecto del 44,5% registrado durante julio.
Solamente el 6,1% de los establecimientos relevados informó una mejora en su desempeño operativo durante el mes.
Pese al escenario recesivo, las expectativas para los próximos 12 meses se mantuvieron entre estables y positivas. El 43,9% de los encuestados consideró que su situación económica no cambiará, mientras que el 42,8% anticipó una evolución favorable. El 13,3% restante proyectó un deterioro.
La mayoría descartó realizar inversiones
La cautela también alcanzó a las decisiones de financiamiento. El 57,9% de los comerciantes sostuvo que no era un buen momento para invertir en su empresa.
En tanto, el 28,6% no adoptó una postura definida y solamente el 13,5% consideró conveniente destinar fondos a nuevas inversiones.