El plan iba a ser ejecutado durante el evento UFC Freedom 250, el 15 de junio. Las autoridades sostienen que los imputados mantenían vínculos con el llamado aceleracionismo, una corriente extremista que promueve la violencia para provocar el colapso del sistema político.
Un jurado federal de Estados Unidos acusó formalmente a ocho hombres por presuntos delitos de terrorismo y conspiración para cometer asesinatos durante el evento UFC Freedom 250, realizado el pasado 15 de junio en los jardines de la Casa Blanca.
La acusación, presentada en el Distrito Sur de Ohio, unifica las distintas investigaciones abiertas en varios estados y suma a un octavo sospechoso que fue detenido esta semana.
El presunto plan
Según el escrito de acusación, los imputados habrían organizado un ataque dirigido contra el presidente Donald Trump, el vicepresidente JD Vance, el primer
ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, el empresario Elon Musk y otros funcionarios considerados "objetivos de alto valor".
De acuerdo con la investigación, el plan comenzó a gestarse en mayo de este año con la adquisición de armas de fuego, municiones, chalecos antibalas, explosivos, drones y equipos de comunicación.
Los investigadores sostienen que el grupo pretendía lanzar drones con explosivos sobre el predio para provocar una evacuación y luego abrir fuego contra las personas que escaparan del lugar.
Cómo se descubrió la conspiración
La investigación se inició el 10 de junio, cuando la madre de uno de los sospechosos, Tycen C. Proper, de 19 años, alertó a las autoridades sobre el comportamiento de su hijo.
Según la denuncia, el joven había comprado armas y municiones, abandonado su trabajo y hablaba de supuestas "misiones" y "reconocimientos".
A partir de esa información, el FBI y otras fuerzas de seguridad realizaron una serie de operativos en Ohio, Missouri, Nebraska, California, Washington y Virginia Occidental, donde fueron detenidos los ocho acusados.
El último arrestado fue Chandler D. Scaggs, de 21 años, quien, según la acusación, tenía asignado el rol de francotirador y habría intentado continuar con el plan tras la detención de Proper.
Acusaciones y posible condena
La acusación incluye dos cargos principales: conspiración para brindar apoyo material a organizaciones terroristas y conspiración para asesinar a funcionarios federales.
Las autoridades sostienen que los imputados mantenían vínculos con el llamado aceleracionismo, una corriente extremista que promueve la violencia para provocar el colapso del sistema político.
Según la investigación, el grupo se habría organizado y reclutado integrantes mediante plataformas como TikTok, Signal, SimpleX, Discord e Instagram.
De ser hallados culpables, los acusados enfrentan penas de hasta 15 años de prisión por apoyo material al terrorismo y cadena perpetua por conspiración para cometer asesinatos.
El caso quedó centralizado en un tribunal federal de Columbus, Ohio, y es considerado por el FBI como una de las investigaciones por terrorismo doméstico de mayor alcance desarrolladas en Estados Unidos durante este año.