El niño de 12 años que sufrió una descarga eléctrica al intentar recuperar una pelota continúa internado en terapia intensiva del Hospital San Roque. Su mamá contó a Elonce que “mejora minuto a minuto” y destacó el acompañamiento de la comunidad y el trabajo del equipo médico.
Esteban Bogado, el niño de 12 años que sufrió una descarga eléctrica al intentar recuperar una pelota, continúa internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Materno Infantil San Roque, mientras su estado de salud muestra una evolución alentadora. Su madre aseguró este martes a Elonce que la recuperación avanza de manera constante y habló de “un cambio increíble” en las últimas horas.
El grave episodio ocurrió el sábado al mediodía en calle Lamadrid, entre Maestro Normal y Gobernador Crespo, cuando el chico intentó recuperar una pelota que había caído dentro de una vivienda del barrio. En ese momento recibió una fuerte descarga eléctrica que lo dejó gravemente herido.
A pesar del dramático hecho, su familia comenzó a recibir señales alentadoras sobre su evolución clínica. “Esteban mejora minuto a minuto. Es algo increíble si pensamos en el estado en el que llegó”, expresó su mamá, Flavia Lezana, en diálogo con Elonce.
Una evolución que sorprendió incluso a los médicos
Las últimas horas fueron especialmente significativas para la familia. Flavia contó que los profesionales de terapia intensiva comenzaron a evaluar cómo responde el organismo del niño a nuevas etapas del tratamiento. “Están probando su tolerancia. Empezaron a darle jeringas con agua para seguir ayudando porque él tiene que estar hiperhidratado para que sus riñones sigan funcionando lo mejor posible”, explicó.
Uno de los avances que más esperanza generó fue la mejora en su respiración. La madre recordó que el domingo el niño todavía dependía de asistencia respiratoria mecánica, pero que el lunes la situación cambió.
“Este lunes tuvimos la grata noticia de que puede respirar por sí solo. El domingo estaba con ayuda respiratoria, pero desde temprano el lunes empezó a hacerlo por sus propios medios”, relató.
En medio de la preocupación, la familia también recordó algunos aspectos de la vida cotidiana del niño que ayudan a dimensionar el cariño que genera en su entorno.
Flavia contó que Esteban es un chico muy activo y apasionado por el deporte. “Desde los cuatro años practica karate y a los seis empezó fútbol”, señaló.
Sus amigos y compañeros siguieron de cerca las noticias sobre su estado de salud y, según relató su madre, siempre confiaron en su recuperación.
“Sus amigos estaban convencidos de que iba a poder superar esto. Todos están muy contentos”, expresó.
También quiso agradecer el acompañamiento recibido durante estos días difíciles. “Agradezco a todos y al equipo médico del Hospital San Roque por el trabajo y el cuidado que están teniendo con Esteban”, remarcó.
El dramático episodio que conmocionó al barrio
El accidente ocurrió cerca del mediodía del 7 de marzo, mientras varios chicos jugaban en la vereda frente a una vivienda ubicada sobre calle Lamadrid.
Según relataron vecinos, la pelota con la que jugaban cayó dentro del patio de una casa que cuenta con un alto tapial y un portón metálico. El niño se acercó al lugar, tocó timbre, pero nadie respondió.
Ante esa situación, decidió trepar para recuperar la pelota. Fue entonces cuando recibió una descarga eléctrica que lo dejó atrapado contra la estructura metálica. Testigos del barrio indicaron que el niño permaneció posiblemente más de un minuto en contacto con el portón energizado. Un vecino intentó ayudarlo, pero también recibió una descarga al acercarse.
Finalmente, una mujer logró apartarlo utilizando un palo, lo que permitió que el niño cayera al suelo y pudiera ser auxiliado. De inmediato se dio aviso a la Policía y a los servicios de emergencia. Esteban fue trasladado de urgencia al Hospital Materno Infantil San Roque, donde los médicos iniciaron maniobras de reanimación y lo internaron en terapia intensiva pediátrica, intubado y bajo sedación profunda.
La investigación judicial
En paralelo al seguimiento médico, se inició una investigación judicial para determinar responsabilidades por el hecho. El sacerdote César Smith fue citado este lunes a designar abogado en la sede de Fiscalía. Según indicaron vecinos de la zona, la vivienda donde ocurrió el episodio pertenecería al religioso, aunque señalaron que no viviría allí de manera permanente sino en la Residencia Sacerdotal de calle Italia.
De acuerdo con lo relatado por el padre del niño, el contacto eléctrico no se habría producido en el portón, sino en un rollo de malla sima que tenía un alambre conectado a un cable con corriente eléctrica de 220 voltios.
La causa está en manos de la fiscal Patricia Yedro y la carátula judicial dependerá de la evolución del estado de salud del niño.