El prodigio argentino de 12 años empató una partida que mereció ganar y luego dio vuelta un duelo que tenía perdido en el Open Internacional Aeroflot. Mañana afrontará otras dos rondas clave en su sueño de convertirse en gran maestro.
En una jornada de alta tensión en el Open Internacional Aeroflot de ajedrez, el joven argentino Faustino Oro, de apenas 12 años, logró mantener su invicto tras una doble sesión cambiante y dramática en Moscú.
El certamen, que reúne a 169 jugadores —entre ellos 52 grandes maestros—, lo tiene como uno de los grandes atractivos. Con 2516 puntos de Elo, el niño busca completar su tercera performance para alcanzar el título de gran maestro.
Empate con sabor amargo
En la segunda rueda, con piezas blancas, Oro enfrentó al maestro internacional ruso Erik Obgolts (2351). Tras un planteo de Ataque Indio de Rey, el argentino dominó la apertura y consolidó una ventaja que, según los módulos de análisis, superaba los cinco puntos.
Sin embargo, tras 108 movimientos y casi cuatro horas de juego, dos decisiones imprecisas le permitieron a su rival encontrar el único camino hacia la igualdad. El empate dejó sensaciones encontradas: medio punto valioso para sostener el invicto, pero una oportunidad desperdiciada ante un oponente de menor ranking.
El propio Oro había anticipado la dificultad en la previa: convertir posiciones ganadas ante rivales de experiencia no es tarea sencilla, especialmente en un torneo de esta magnitud.
De estar perdido a ganar
Apenas una hora después volvió a sentarse frente al tablero, esta vez con piezas negras, para medirse con la gran maestra rusa Ekaterina Goltseva (Elo 2364).
El desarrollo fue adverso. Tras aceptar un Gambito de Dama, el argentino quedó bajo presión y con su enroque comprometido. Analistas y comentaristas coincidían en que estaba cerca de la derrota.
Pero en la jugada 22 llegó el primer error grave de su rival; dos movimientos más tarde, otro desacierto cambió por completo la evaluación. Oro pasó a tener ventaja decisiva y, tras el movimiento 37, Goltseva detuvo el reloj y firmó la rendición.
Una caída lo habría relegado en la tabla y complicado su aspiración de norma. En cambio, la victoria lo mantiene competitivo y con aspiraciones intactas.
Prueba de fuego ante la élite india
Este lunes se disputarán la cuarta y quinta rueda. El sorteo le deparó un desafío mayúsculo: con blancas enfrentará al gran maestro indio Raunak Sadhwani, 77° del ranking mundial con 2638 puntos de Elo.
Será una verdadera prueba de fuego para el niño argentino, que continúa alimentando el sueño de convertirse en uno de los grandes maestros más jóvenes de la historia del ajedrez. Confianza no le falta.