La Policía de la Ciudad realizó dos allanamientos y desbarató una presunta organización que ingresaba mercadería extranjera sin aval aduanero para venderla por redes sociales y tiendas digitales.
Una organización que utilizaba redes sociales y tiendas virtuales para vender productos importados de manera irregular fue desarticulada en Buenos Aires. El operativo incluyó el secuestro de mercadería valuada en 120 millones de pesos y la imputación de un hombre por presunto contrabando, luego de una investigación iniciada el año pasado por delitos vinculados al comercio exterior.
La investigación y el inicio de la pesquisa
Según fuentes policiales, la causa comenzó en diciembre a partir de una denuncia de la Unidad Técnico Operativo Judicial (UTOJ), especializada en delitos económicos y aduaneros. La dependencia detectó publicaciones de venta bajo el nombre de fantasía “COMBOX” y vinculó el movimiento de mercadería a perfiles activos en plataformas digitales.
A partir de esa información, el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 5, a cargo del juez Diego Amarante, autorizó diligencias preliminares y medidas de investigación orientadas a identificar el origen de los productos y el circuito de comercialización.
Dos allanamientos en Buenos Aires y el secuestro de la mercadería
La etapa operativa incluyó dos allanamientos: uno en una vivienda de San Vicente y otro en una propiedad de Villa General Mitre utilizada como oficina y depósito. Allí se incautaron 310 bultos con productos de electrónica, bazar, audio, video, cuidado personal, perfumes e indumentaria, entre ellos prendas con etiquetas de marcas extranjeras. También se secuestraron vehículos, teléfonos celulares, computadoras y documentación considerada relevante.
Los investigadores sospechan que parte de la mercadería ingresaba al país sin declarar y luego se distribuía mediante entregas a domicilio o puntos de retiro, completando el circuito de contrabando con ventas digitales orientadas al área metropolitana.
Un sospechoso imputado y una causa en trámite
El principal investigado, identificado como M.A.C., quedó imputado por presuntas infracciones a la Ley 22.415. Según la investigación, operaba con distintos alias y utilizaba múltiples depósitos como centros de acopio. En una fase avanzada se aplicó la figura del agente revelador, mediante compras controladas que permitieron reunir evidencia directa sobre la maniobra.
El juez ordenó el secuestro de los elementos encontrados y dispuso la apertura de los teléfonos incautados para profundizar la pesquisa. También se analiza documentación con información comercial que podría vincular a más personas a la red de contrabando.
La causa continúa en trámite y no se descartan nuevas medidas. En paralelo, se investiga si la organización mantenía ramificaciones con otros puntos de acopio y si la operatoria incluía ventas al interior del país. La imputación inicial y el secuestro de la mercadería constituyen el primer paso del expediente.