REDACCIÓN ELONCE
Se trata de Soledad Osuna, que fue intervenida quirúrgicamente siete veces y que permanece internada en Libertador San Martín. Su esposo explicó cómo es la vida familiar desde el diagnóstico y cómo puede colaborar la comunidad.
Soledad Osuna es una mujer paranaense que padece endometriosis en grado cuatro, una enfermedad ginecológica crónica. A raíz de la patología debió someterse a siete intervenciones quirúrgicas.
En diálogo con Elonce, su esposo, Daniel Orzuza, explicó que Soledad padece la enfermedad “hace varios años”. “Estamos haciendo un llamado a la solidaridad”, instó su marido en relación a la recaudación de fondos para solventar gastos de internación.
Asimismo, Orzuza relató que el pasado 12 de marzo su esposa “tuvo mucho dolor” y debió ser ingresada a un sanatorio. “Salió sedada a la madrugada, volvió a casa. Luego hablé con un psiquiatra y se le cambió la medicación, anduvo bien unos días”, relató y agregó que debió ser llevada a la institución médica ubicada en Libertador San Martín.
Por recomendación del psiquiatra, Soledad permanece internada desde el lunes 23 de marzo. “Tuve que pedir dinero para el ingreso, 1 millón y medio. Son costosos los tratamientos”, enfatizó.
El hombre indicó que un equipo interdisciplinario atiende a la mujer, con profesionales como neurólogo y fisioterapeuta. “En el flyer que difundimos pusimos $8.000.0000 de pesos pero es una cifra estimativa porque sabemos que siempre es más. En 2022 hicimos algo similar, Soledad estuvo 8 meses sin caminar cuando fue operada por quinta vez en Paraná. El diagnóstico de la endometriosis tiene un extenso protocolo médico”, señaló Orzuza.
El diagnóstico de Soledad
El esposo de la mujer explicó que “desde que Soledad era joven” tenía síntomas pero que “nunca la diagnosticaron como endometriosis” a pesar de que siempre le extraían coágulos, quistes. “Le hacían laparoscópica y seguía un tiempo, pero volvía. En 2021 un médico le hace una resonancia, se le da un estrógeno para que baje la cantidad de sangrado y no forme coágulos pero la situación seguía igual”, recordó Orzuza. Finalmente, un especialista de Buenos Aires encontró cinco focos de endometriosis en el cuerpo de Soledad.
Desde entonces, la vida familiar “fue un espiral descendente, nuestra vida cotidiana es terrible”, aseguró.
La enfermedad también le afectó el nervio pudendo, responsable de la inervación motora y sensitiva de los genitales externos, el suelo pélvico y los esfínteres anal y uretral.
Quienes puedan colaborar deben comunicarse al 3435216162 o al alias ley.endo.ya Banco Macro, a nombre de Daniel Pascual Orzuza.
“Estamos en una etapa difícil del país, pero venimos de etapas difíciles desde hace mucho tiempo. Tengo fe que lo vamos a lograr”, auguró.
Para cerrar, Orzuza citó un pasaje bíblico, en Hechos 20:35. "Más bienaventurado es dar que recibir, más bienaventurado que el que pueda dar y que lo dé de corazón”.