REDACCIÓN ELONCE
Los siniestros viales en Entre Ríos dejaron 81 víctimas fatales durante 2026. Desde Seguridad Vial detallaron a Elonce las principales causas y controles.
Los siniestros viales en Entre Ríos continuaron siendo motivo de preocupación para las autoridades encargadas de la prevención y el control del tránsito. En lo que iba de 2026, la Policía provincial había intervenido en 467 hechos y se contabilizaban 81 víctimas fatales, de las cuales 55 murieron en rutas. El exceso de velocidad apareció como uno de los principales factores asociados a los accidentes.
Diego Passarello, encargado de prensa de la Dirección de Prevención y Seguridad Vial de la Policía de Entre Ríos, brindó detalles a Elonce sobre las estadísticas y las medidas implementadas. Al analizar los hechos registrados, destacó el peso que tuvo la velocidad: “Es uno de cada tres siniestros la velocidad es determinante”.
La cifra de fallecidos mostró una reducción respecto de años anteriores, aunque desde el organismo remarcaron que los números continuaban siendo preocupantes. “Llevamos 81 víctimas fatales, lamentablemente, en lo que va el año, de las cuales 55 fueron en rutas. En comparación con el año pasado, se registraron 86 para estos primeros días del mes de agosto, 89 en el 2024 y 100 en el 2023”, precisó Passarello.
La velocidad y los choques entre vehículos
Pese a la disminución interanual de víctimas, el representante de Seguridad Vial aclaró que el resultado todavía estaba lejos de ser considerado satisfactorio. “Si bien hay una leve disminución o una indicación, un número que nos marca una disminución, no significa que que la tarea sea satisfactoria para nosotros. Es decir, esto indudablemente es preocupación”, manifestó.
Además del exceso de velocidad, los relevamientos realizados después de cada accidente permitieron identificar otro patrón frecuente. “El denominador común de los siniestros graves sigue siendo el de los últimos años, que es la colisión entre vehículos”, señaló. Y agregó: “Siempre que asistimos a un relevamiento, un siniestro, vemos que la colisión entre vehículos es un denominador común, el choque frontal, fronto-lateral, el exceso de confianza”.
Otro dato destacado fue que más de la mitad de los hechos se produjo con luz diurna. “El 54% de los siniestros se dan en horas del día”, indicó Passarello, quien vinculó esa situación con determinadas conductas de riesgo: “Entonces lo que nos hace reflexionar respecto de exceso de confianza, no respetar la doble línea, no no estar atento a la demarcación que tenemos en la traza vial”.
Radares para reducir la velocidad
En ese contexto, la Policía reforzó los controles mediante radares. Según detalló Passarello, en Entre Ríos se administraban 11 radares en rutas nacionales, ocho dispositivos fijos en rutas provinciales y cuatro móviles. Parte de estos últimos fueron destinados a corredores considerados especialmente sensibles por sus antecedentes de accidentes graves.
Uno de los dispositivos móviles comenzó a funcionar alternativamente en los accesos a Ramírez y Crespo, sobre un corredor de la Ruta 12 que históricamente registró siniestros de gravedad. “Acá hay una siniestralidad histórica en este corredor, fundamentalmente en el corredor de la ruta 12, que conecta Rosario del Tala con Paraná”, explicó.
El radar funciona dos días en cada sector. “Lunes y martes precisamente va a estar en Ramírez y y luego el miércoles y el jueves pasa a Crespo y así sucesivamente”, detalló. De acuerdo con el funcionario, las infracciones detectadas disminuyeron desde la implementación de los controles: inicialmente se contabilizaban entre 200 y 300, mientras que posteriormente la cifra se ubicó entre 50 y 100.
Las multas y el objetivo de los controles
Las sanciones por superar las velocidades permitidas se establecieron mediante unidades fijas. “Los valores van entre 200.000 y 860.000 aproximadamente”, indicó Passarello. El cálculo estaba vinculado al precio de referencia del combustible y podía actualizarse periódicamente mediante el sistema nacional.
Desde Seguridad Vial insistieron en que la finalidad de los radares fue modificar las conductas antes que incrementar las sanciones. “Lo que se busca siempre es disminuir la velocidad, tratar de hacer que la velocidad sea más gestionada en este corredor”, explicó. La atención estuvo puesta especialmente en los accesos urbanos, donde conviven el tránsito de las rutas con automóviles, motocicletas, bicicletas y peatones.
Los operativos también se extendieron a otros sectores. En Lucas González, por ejemplo, se trabajó con personal de los puestos de control vial, mientras que durante fines de semana y vacaciones se incrementó la presencia policial en corredores con mayor flujo, entre ellos la Ruta Nacional 14.
Alcoholemia y concientización
Otro de los factores abordados fue el consumo de alcohol antes de conducir. Según los datos brindados durante la entrevista, la Policía había efectuado más de 150.000 controles de alcoholemia durante 2026 y detectado cerca de 388 resultados positivos.
“Indudablemente hace falta mayor trabajo, mayor concientización a la hora de conducir, tener la sabiduría de no consumir alcohol”, sostuvo Passarello. Además, recomendó adoptar medidas preventivas antes de una salida: “Designar un conductor si vamos a salir a divertirnos o dejar el vehículo y movilizarnos con otro tipo de desplazamiento”.
Finalmente, el representante de Seguridad Vial remarcó que disminuir los siniestros requiere responsabilidad colectiva y respeto por quienes comparten la vía pública. “La seguridad vial es una construcción social, la hacemos entre todos”, afirmó, y concluyó: “Siempre es importante proteger a los míos y también a los demás. La empatía es fundamental a la hora de movilizarnos en la vida pública”.