El personal de la planta La China del frigorífico Granja Tres Arroyos solicitó la regularización de salarios y aguinaldos que la empresa dejó de abonar en los plazos acordados. La situación genera incertidumbre entre cientos de familias y mantiene paralizada la actividad.
El conflicto laboral en la planta La China del frigorífico Granja Tres Arroyos, ubicada en Concepción del Uruguay, atraviesa un nuevo capítulo de tensión luego de que el Sindicato de la Carne denunciara incumplimientos salariales por parte de la empresa.
Según explicó el secretario general del gremio, Sergio Vereda, “los trabajadores venían cobrando salarios, vacaciones y aguinaldos en cuotas desde hace meses, un esquema que fue aceptado de manera excepcional para sostener las fuentes laborales”. Sin embargo, el acuerdo dejó de cumplirse cuando la firma no realizó los pagos previstos para el 7 de enero, correspondientes a una cuota de la quincena y otra del aguinaldo.
“Prácticamente todo el año 2025 tuvimos problemas con los pagos. Siempre en cuotas: cobramos las quincenas y el aguinaldo en cuotas, pero esta vez fue más difícil”, relató Vereda. El dirigente sostuvo que, al no acreditarse los montos pactados, los trabajadores resolvieron iniciar medidas de fuerza en asamblea.
Planta paralizada y falta de diálogo
Como respuesta al reclamo, la empresa dejó de ingresar pollos a la planta para su faena, lo que en la práctica paralizó la actividad de un establecimiento que habitualmente procesa alrededor de 200 mil aves por día. Desde el sindicato advirtieron que la situación se agrava por la falta total de diálogo con la firma.
“Desde el día 7 hasta hoy no ha habido ningún pago de ninguna cuota, ni de quincena ni de aguinaldo. La gente está sin cobrar y realmente la angustia es grande”, afirmó Vereda. Y agregó: “Lo más lamentable es que la empresa no ha tenido comunicación con nosotros; solo hemos hablado con abogados y pretenden que la gente ingrese a trabajar y después empezarían a pagar”.
El dirigente también cuestionó la explicación brindada por la empresa sobre el destino de los fondos. “Nos dijeron que habían desviado el dinero del pago de la gente para comprar alimento para los pollos. Eso no lo podemos comprender, porque la gente necesita pagar sus cuentas”, señaló.
“La angustia es enorme”
Vereda indicó que la situación afecta a casi 800 trabajadores, incluyendo el sector Molino, que se encuentran en una virtual cesación de pagos. “La tristeza y la angustia son enormes. Es el único sueldo que entra en muchas casas y no tener fecha de cobro genera un desgaste psicológico muy fuerte”, remarcó.
En ese marco, recordó que durante 2025 se produjeron despidos y retiros voluntarios que redujeron significativamente la planta de personal. “Casi 400 trabajadores se fueron con retiros voluntarios y, tras el cierre de la otra planta otras 50 personas dejaron la actividad en estos meses”, detalló.
El dirigente gremial también denunció intentos de división entre los trabajadores. “Es lamentable jugar con la dignidad del trabajador. Hay un desgaste psicológico increíble y mucha gente se va por cansancio”, afirmó.
Pedido de intervención
Ante la falta de respuestas, el sindicato reclamó la intervención de las autoridades provinciales y nacionales. “Hay alrededor de 700 familias que dependen de ese trabajo y toda la ciudad se ve perjudicada, incluidos los comercios”, sostuvo Vereda. Además, lamentó que hasta el momento ningún organismo del Estado se haya comunicado con el gremio para interiorizarse de la situación.