Tras la reunión del intendente José Luis Walser en Montevideo, agrupaciones sostienen que la relocalización no está definida y que el proyecto sigue representando un riesgo ambiental para la región.
El intendente de Colón, José Luis Walser, junto a parte de su gabinete, recibió en el Palacio de Turismo a integrantes de agrupaciones ambientalistas y representantes del sector hotelero-gastronómico, con el objetivo de informar sobre la reunión mantenida en Montevideo por el proyecto de la empresa HIF Global, que busca instalarse en Paysandú.
Tras el encuentro, Adriana Viollaz, integrante del colectivo “Colón en riesgo”, expresó la postura del sector. Señaló que, si bien desde el municipio se mostraron conformes con las gestiones y la posibilidad de una relocalización, aún no hay precisiones sobre el nuevo emplazamiento de la planta, publicó El Entre Ríos.
“Desde la mirada del intendente, están satisfechos porque se habló de relocalización, pero no se especificó el lugar. Nuestro análisis es que debemos ser
cautelosos”, indicó.
Viollaz remarcó que toda la documentación presentada por la empresa ante el gobierno uruguayo está basada en la ubicación original frente a Colón, incluyendo el Estudio de Impacto Ambiental ya validado. “Toda la información apunta a que el lugar sería ese”, advirtió.
En ese sentido, los ambientalistas sostienen que “mientras no se conozca una nueva localización con un nuevo proyecto, la amenaza sigue vigente”. Además, alertan que el emprendimiento no se limita a la producción de hidrógeno verde, sino que incluye “cuatro procesos altamente contaminantes”.
Una industria “sin precedentes”
Desde el colectivo aseguran que el proyecto de HIF Global representa una industria química de gran escala que no tiene antecedentes a nivel mundial.
“No existe una planta de combustible sintético de estas características, con una producción de 976 mil toneladas de metanol para su conversión en combustibles, en ninguna parte del mundo”, sostuvo Viollaz.
También cuestionó que el Estudio de Impacto Ambiental no contempla aspectos clave como la contaminación del aire. A esto se suman preocupaciones por los efluentes líquidos que podrían volcarse al río Uruguay, así como la generación de residuos sólidos.
Según detalló, el proceso implicaría la quema de grandes volúmenes de biomasa, con emisiones desde chimeneas y la generación de cenizas que serían enterradas en el predio, lo que podría afectar las napas y el ecosistema del río.
Dudas sobre la relocalización en Ancap
Otra de las alternativas en análisis es que la planta se instale en un predio de la petrolera estatal Ancap, en Nuevo Paysandú. Sin embargo, desde “Colón en riesgo” tampoco ven esta opción con buenos ojos.
“Sigue siendo una amenaza enorme para nuestra ciudad. Imaginen una megaindustria con chimeneas de 80 metros emitiendo contaminantes a unos 10 kilómetros. Colón no está exenta de sufrir consecuencias, sobre todo con vientos predominantes del este”, advirtió.
Finalmente, la ambientalista fue contundente: “Esto es inaceptable, totalmente incompatible con nuestra forma de vida y con la principal actividad económica de la ciudad, que es el turismo”.
Mientras tanto, el debate continúa abierto y a la espera de definiciones concretas sobre el futuro del proyecto.