La familia de Emmanuel Peralta, un niño de tres años trasplantado de médula ósea, permanece desde hace meses en Buenos Aires por su tratamiento médico. Durante ese tiempo, sufrieron tres robos en su vivienda de Gualeguaychú.
La historia de Emmanuel Peralta conmovió a la comunidad entrerriana y volvió a poner en evidencia la dura realidad que atraviesan muchas familias cuando una enfermedad grave obliga a dejar el hogar. El niño, de apenas tres años y oriundo de Gualeguaychú, atravesó un complejo trasplante de médula ósea a raíz de una granulomatosis crónica, una patología severa que puso en riesgo su vida y obligó a sus padres a permanecer durante meses en la ciudad de Buenos Aires.
Desde inicio del 2025, Emmanuel y sus padres se encuentran en la capital del país, donde el pequeño continuó con tratamientos, internaciones y controles médicos. En paralelo a la exigente atención sanitaria, la familia debió afrontar una situación angustiante: su vivienda en Gualeguaychú fue robada en tres oportunidades mientras permanecían lejos.
“Ha sido un año muy difícil para nosotros por la situación de Emmanuel. Nos tocó que la familia se divida y estar lejos de casa”, relató a Elonce Ezequiel Peralta, el papá del niño.
El primer trasplante de médula ósea se realizó en febrero de 2025, pero el organismo de Emmanuel rechazó la médula del donante. “Pasó una etapa de efectos secundarios que fueron muy difíciles para su estado de salud”, explicó su padre. A pesar de ello, el pequeño continuó con el tratamiento y afrontó una segunda intervención.
“Él la peleó, ha sido un superhéroe, realmente un superhéroe, porque dio una batalla muy importante, siempre emocionalmente dándole para adelante”, expresó Ezequiel. Y agregó: “Uno como papá trabaja mucho esa parte humana, porque el resto está en manos de Dios y de los profesionales médicos, que son una maravilla”.
El segundo trasplante se realizó el 16 de octubre de 2025, luego de un nuevo proceso de quimioterapia. Según contó el papá, los últimos estudios médicos trajeron alivio. “En los últimos estudios nos enteramos que va todo encaminado, que gracias a Dios va bien en su último hemograma. Le vienen reduciendo la medicación”, señaló.
Durante la estadía en Buenos Aires, la familia tuvo que reorganizar completamente su vida. Ezequiel contó que debió dejar su trabajo en Entre Ríos para acompañar a su hijo. “Tenía una rutina de vida que, desgraciadamente, con la enfermedad de Emmanuel, tuve que cortar. Dejé todo para venir a ocupar mi rol de papá”, afirmó.
La pareja tiene otras cuatro hijas, dos mellizas de 10 años, una niña de 8 que pasaron meses sin ver a su madre. “Las trajimos el 23 de diciembre, para el cumpleaños de las mellis, como regalo, porque no podíamos festejarles”, relató. Ya que en Buenos Aires estaba Emmanuel y su hermanita bebé de meses.
A esta situación se sumaron los robos en la vivienda familiar. “En Gualeguaychú nos entraron a robar tres veces en la casita de Emmanuel. Nos llevaron el televisor, todo”, contó Ezequiel. De cara al regreso del niño, explicó que necesitan elementos básicos. “Lo prioritario es una garrafa para poder cocinar cuando Emmanuel vuelva, si Dios quiere. También su televisor, porque él mira todos los días, su cama, su colchón y su mueblecito”, detalló.
Para afrontar los gastos diarios de alojamiento y manutención en Buenos Aires, la familia inició una colecta solidaria. El alias para colaborar es Emmaperalta.flor.