REDACCIÓN ELONCE
Un chofer atropelló a una perrita en el centro de Paraná y se fue del lugar. A raíz del episodio, fue amenazado. En diálogo con Elonce, reveló que él mismo era el dueño del animal y brindó su versión de los hechos.
Perrita chocada en Paraná. Un accidente en el centro de Paraná dejó este lunes a una perrita herida luego de ser atropellada por un chofer que, al principio, parecía haberla abandonado. El animal fue auxiliado por una rescatista y la policía, quienes la llevaron a Salud Animal para recibir atención médica. Sin embargo, lo que parecía ser un caso de abandono de animales dio un giro inesperado: el dueño de la perrita resultó ser el mismo hombre que la atropelló. El episodio desató una serie de amenazas y acusaciones en su contra.
En este contexto, Franco, el chofer de la camioneta, brindó su versión de los hechos a Elonce. "La perrita se llama Malena. Me pertenecía a mí hace un tiempito atrás. La tuve que regalar por un problema de salud que tiene mi hijo. Pero la perra volvió. Se escapó del anterior dueño y regresó conmigo", explicó. El hombre indicó que, tras un tiempo de estar separada de él, la perrita comenzó a seguirlo, y fue durante una de esas situaciones cuando ocurrió el accidente.
La versión del chofer
Según Franco, el día del accidente, la perrita lo encontró de casualidad en la zona de Casa de Gobierno, y cuando él intentó arrancar la camioneta para llevarla, el animal se asustó por el ruido de una moto. “La perra se me empezó a cruzar adelante, yo la quería llamar, pero no se dejaba cargar. Entonces, se asustó y quiso saltar hacia la vereda. No pude frenar a tiempo. Iba con el camión cargado", relató Franco. El chofer aseguró que no fue un atropello intencional, sino un accidente causado por la reacción de la perrita ante un estímulo inesperado.
Tras el incidente, Franco paró el vehículo, y una señora comenzó a gritarle. "Me puse nervioso, ella me rasguñó en el cuello, pero no pude hacer nada en ese momento. Me fui porque me empezaron a gritar y me tocaron bocina los autos", relató. Posteriormente, cuando el chofer vio que la perra se levantó y salió corriendo, pensó que solo había herido una de sus patas. Sin embargo, más tarde se enteró de que el animal había sido rescatado y llevado a un centro de salud para su tratamiento.
Amenazas y acusaciones
Tras el accidente, Franco intentó comunicarse con la rescatista para hacerse cargo de los gastos médicos de la perra. "Me comuniqué con la señora, la conocía, pero nunca me respondió a los mensajes. Empecé a recibir amenazas por redes sociales y llamadas a mi teléfono. Incluso comenzaron a involucrar a mi familia, a mis hijos y a mi jefe", comentó. Franco explicó que no recibió respuesta alguna para resolver el tema de los gastos veterinarios y que, en lugar de eso, fue objeto de ataques. “Un mensaje decía que sabían que mi hijo estaba internado en el hospital, te hiciste cargo de Malena, lacra?, tenés el teléfono apagado porque sos cag... y asesino”, indicó.
Franco manifestó sentirse acorralado por la situación, pues las amenazas no solo eran contra él, sino también contra su entorno laboral. “Ellos no tienen nada que ver”, señaló. El chofer también mencionó que se presentó en la comisaría de manera voluntaria y declaró que no había actuado con intención de hacerle daño al animal.
A pesar de los conflictos generados, Franco sigue buscando una forma de resolver la situación y aclarar su versión de los hechos ante la sociedad.