Teherán aseguró que responderá con acciones militares ante cualquier agresión contra sus buques, en un escenario de creciente conflicto con Washington en una zona clave para el comercio mundial.
La tensión entre Irán y Estados Unidos escaló en las últimas horas tras una dura advertencia del gobierno iraní sobre posibles represalias militares en el estratégico estrecho de Ormuz.
Las fuerzas navales del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) señalaron que cualquier “agresión” contra buques petroleros o comerciales iraníes será respondida con ataques directos a bases militares estadounidenses en la región, así como a embarcaciones consideradas enemigas.
El mensaje fue difundido a través de publicaciones en la red social X, luego de una serie de enfrentamientos ocurridos entre ambas potencias durante los últimos días en las aguas del Golfo.
Presencia iraní en el estrecho
Según fuentes oficiales, Irán intensificó el control sobre el estrecho de Ormuz desde fines de febrero, cuando decidió restringir el paso de embarcaciones vinculadas a Estados Unidos e Israel, en respuesta a un ataque conjunto sobre su territorio.
Por su parte, Estados Unidos habría implementado un bloqueo naval en la zona, impidiendo el tránsito de barcos con destino a puertos iraníes. En ese contexto, se reportaron ataques a buques y petroleros iraníes en los últimos días, lo que profundizó el conflicto.
En una nueva advertencia, la División Aeroespacial del CGRI aseguró que sus misiles y drones ya tienen identificados objetivos estadounidenses en la región.
“Estamos esperando la orden de abrir fuego”, indicaron, elevando aún más el tono de la confrontación.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del comercio global, ya que por allí circula una gran parte del petróleo mundial, por lo que cualquier escalada militar genera preocupación internacional por su impacto económico y geopolítico.
El pedido de Estados Unidos
Estados Unidos modificó su propuesta de resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU con el objetivo de exigir al régimen de Irán que detenga los ataques en Medio Oriente y la actividad minera en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, diplomáticos consideran que los cambios no serían suficientes para evitar un eventual veto por parte de China y Rusia.
El nuevo borrador, distribuido entre los miembros del organismo el jueves por la tarde y al que accedió Reuters, eliminó una disposición clave que hacía referencia al Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, que permite imponer sanciones o incluso autorizar intervenciones militares.
A pesar de esa modificación, el texto conserva un tono firme hacia Teherán y advierte que, si no hay cumplimiento, el Consejo podría volver a reunirse para evaluar “medidas efectivas”, incluidas posibles sanciones, con el objetivo de garantizar la libre navegación en la región.