Un informe advirtió que el conflicto elevará precios energéticos, beneficiará al petróleo argentino y generará mayores costos para el agro, con efectos mixtos en rentabilidad.
Un informe de Moody’s Local trazó un análisis de ganadores y perdedores en la Argentina por la guerra en Medio Oriente. La filial local estimó que el conflicto generará beneficios para el petróleo argentino, con mayores márgenes en el segmento de upstream, y efectos mixtos en el agro.
Para la calificadora de riesgo, “las disrupciones en la logística de transporte y la menor oferta por el cierre del Estrecho de Ormuz dispararon los precios de la energía y los fertilizantes, que espera que se mantengan “en niveles elevados en las próximas semanas”.
Al respecto, realizó un pronóstico a mediano plazo: “La incertidumbre que enfrentan los principales actores del sector respecto de las decisiones geopolíticas mantendrá una alta volatilidad de precios en 2026-2027”.
Para el corto, previó “altos y volátiles precios de commodities energéticos”, aunque descartó que se mantengan en niveles elevados en el tiempo. Y adelantó que “una rápida resolución del conflicto podría resultar en una caída del precio del crudo a niveles en torno a US$ 70 o US$ 80 el barril, por encima de las expectativas de principio de año”.
Entre los efectos del conflicto, también resaltó la mayor generación de flujo de caja de productores locales de petróleo, con mayores ingresos por precios internos más altos. En tanto, anticipó que los exportadores de crudo se verán beneficiados por el incremento del precio internacional del crudo, mientras que, de forma contraria, empresas de refinación y comercialización verán afectados sus márgenes de rentabilidad de no trasladarse a los surtidores por completo el incremento en los costos por la compra de materia prima e importación de combustibles.
“Las empresas con mayor porción de exportaciones sobre el mix de ventas se verán beneficiadas. Sumado a esto, la mayor capacidad de exportación actual podría presionar los precios internos del crudo”, especificó.
Sobre el agro, proyectó menores márgenes para los productores agropecuarios locales por el aumento de los costos de los fertilizantes, que será compensado parcialmente por mayores precios de los granos. “La rentabilidad en la campaña fina 2026/27, en términos de Ebitda, se verá negativamente afectada por mayores costos de fertilizantes y energía. Pero será parcialmente compensado por subas moderadas de los precios internacionales de los granos”, precisó, y destacó que, este mes, el precio de la tonelada de urea se ubicó 30% por encima del de febrero.
A su vez, adelantó que “la rentabilidad de los distribuidores de insumos agrícolas no se verá afectada de forma significativa por la volatilidad del precio internacional de la urea”. “Si bien una prolongación del conflicto bélico podría generar presiones sobre los costos de reposición, esperamos que la dinámica comercial del sector permita trasladar dichos incrementos a precios sin afectar las necesidades de capital de trabajo de los distribuidores”, consideró.