El Gobierno modificó una restricción vigente desde la crisis de 2001 y amplió el universo de compañías que podrán acceder a financiamiento en moneda extranjera mediante garantías vinculadas a exportadores.
El Gobierno nacional flexibilizó este martes el acceso a los créditos en dólares otorgados por los bancos mediante una modificación normativa que permitirá ampliar el número de empresas habilitadas para obtener financiamiento en moneda extranjera.
La medida fue oficializada a través de la Comunicación “A” 8446/2026 del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que introduce cambios en las condiciones para acceder a préstamos respaldados por depósitos en dólares del sistema financiero.
A partir de esta decisión, las entidades bancarias podrán otorgar créditos en moneda extranjera a empresas que no generan ingresos directos en dólares, siempre que presenten como garantía a una compañía exportadora con capacidad demostrada de generar divisas, publicó La Nación.
Qué cambia con la nueva normativa
Hasta ahora, el acceso a este tipo de financiamiento estaba limitado principalmente a exportadores y a empresas directamente vinculadas a la cadena de comercio exterior.
La modificación permite que otras compañías puedan acceder a préstamos en dólares mediante la cesión de garantías por parte de firmas exportadoras. En caso de incumplimiento del tomador del crédito, el banco podrá reclamar directamente al garante sin necesidad de agotar previamente las acciones contra el deudor principal.
Desde el Banco Central explicaron que el objetivo es canalizar recursos disponibles en moneda extranjera hacia más sectores de la economía sin comprometer la seguridad de los depósitos en dólares captados por las entidades financieras.
El contexto de la medida
La decisión se produce en un escenario donde los créditos en dólares continúan siendo el segmento más dinámico del mercado financiero argentino.
Según datos oficiales, el sistema bancario mantiene depósitos privados en dólares por unos 39.300 millones de dólares, de los cuales aproximadamente 23.300 millones ya fueron transformados en préstamos.
La mayor parte de esos fondos, cerca del 74%, se destinó a operaciones de prefinanciación de exportaciones.
Desde el Gobierno consideran que la flexibilización permitirá ampliar el uso de esos recursos y mejorar las alternativas de financiamiento para empresas que actualmente no calificaban para este tipo de préstamos.
Una restricción heredada de la crisis de 2001
La limitación que ahora fue modificada tiene origen en la crisis financiera de 2001 y quedó establecida en el artículo 23 del Decreto 905/2002.
Tras el corralito, la pesificación y la fuerte devaluación, las autoridades buscaron evitar que bancos prestaran dólares a personas o empresas cuyos ingresos estuvieran nominados exclusivamente en pesos.
El objetivo era impedir los denominados "descalces de moneda", una situación que se produjo masivamente durante la convertibilidad cuando numerosos deudores tomaron créditos en dólares atraídos por tasas más bajas y luego enfrentaron dificultades para pagarlos tras la devaluación.
La normativa fue reforzada posteriormente mediante distintas disposiciones del Banco Central, entre ellas la Comunicación “A” 5908 de 2016.
Buscan impulsar el financiamiento productivo
La administración de Javier Milei ya había avanzado en febrero de 2025 con la eliminación de algunas restricciones mediante la Comunicación “A” 8202.
Con la nueva disposición, el Gobierno apunta a profundizar el proceso de expansión del crédito privado y a facilitar el acceso al financiamiento para empresas que, si bien no exportan directamente, mantienen vínculos comerciales con sectores generadores de divisas.
La medida también busca aprovechar el crecimiento de los depósitos en dólares y aumentar el volumen de préstamos disponibles para la actividad económica.