El club mexicano reclamaría el pago completo de una cláusula cercana a los 15 millones de dólares, mientras la dirigencia de Núñez pretendía alcanzar esa cifra mediante una estructura vinculada a objetivos. La operación continúa abierta, pero todavía no existe un acuerdo oficial.
El posible regreso de Ángel Correa al fútbol argentino ingresó en una etapa de incertidumbre. Cuando la negociación entre River y Tigres de México parecía encaminada, el conjunto de Monterrey habría modificado las condiciones y dejó la transferencia del delantero lejos de concretarse.
Las conversaciones llevan alrededor de dos meses y habían avanzado sobre una operación cercana a los 15 millones de dólares. La dirigencia de Núñez estaba dispuesta a alcanzar esa cifra, aunque pretendía hacerlo mediante un esquema que incluyera objetivos deportivos y otras variables.
Esa modalidad permitía evitar la ejecución directa de la cláusula de rescisión, que obligaría a efectuar el pago completo. Sin embargo, Tigres habría endurecido su postura durante las últimas reuniones y ahora exigiría que el mecanismo sea utilizado en su totalidad, según TyC Sports.
Qué cambió en la negociación
El principal obstáculo no estaría relacionado con el monto total, sino con la forma de abonarlo. River buscaba estructurar la propuesta con una suma inicial y distintos compromisos sujetos al cumplimiento de metas, pero la institución mexicana no aceptaría esas condiciones.
La situación obligará a la conducción encabezada por Stefano Di Carlo a definir si continúa las gestiones bajo las nuevas exigencias o si decide retirarse de la operación. Por el momento, no existe un acuerdo oficial ni una confirmación sobre el futuro del atacante, mientras las conversaciones permanecen abiertas.
Correa, de 31 años, fue uno de los primeros nombres solicitados por Eduardo Coudet para reforzar el plantel en este mercado de pases. El entrenador lo considera una alternativa de jerarquía para el frente de ataque, aunque el avance definitivo depende exclusivamente del entendimiento económico entre ambos clubes.
La situación de Ángel Correa en Tigres
El delantero pretende abandonar el conjunto mexicano y, de acuerdo con la información difundida, dejó de presentarse a los entrenamientos como una forma de presionar para conseguir su salida. Esa postura profundizó el conflicto con las autoridades de Tigres y generó malestar entre parte de los simpatizantes.
La tensión también alcanzó a su entorno familiar. Sabrina Di Marzo, esposa del futbolista, cerró su cuenta de Instagram después de denunciar amenazas y solicitar que finalizaran las hostilidades relacionadas con la posible transferencia.
Mientras no se resuelva la diferencia por la forma de pago, Correa continuará siendo jugador de Tigres. Su incorporación a River sigue tratándose de una negociación y no de un pase cerrado, pese al interés del atacante y del cuerpo técnico encabezado por Coudet.