El conjunto Millonario quería sumar a Andino y Carrizo para reforzar la ofensiva, pero uno se va al Pananthinaikos y el otro espera ofertas de Europa.
River había logrado un arranque de mercado sólido con la presentación de Fausto Vera, Matías Viña y Aníbal Moreno, tres nombres pedidos por Marcelo Gallardo para renovar el mediocampo y la estructura defensiva.
Sin embargo, cuando la dirigencia se movió para apuntalar la delantera, el panorama se volvió más complejo y el inicio de semana dejó dos contratiempos relevantes.
El primero tiene como protagonista a Santino Andino, delantero de Godoy Cruz y una de las proyecciones más atractivas del fútbol argentino. Cuando las conversaciones entre clubes se encontraban encaminadas y en Núñez daban por probable la compra del 80 % del pase en una cifra cercana a los cinco millones de dólares, apareció el Panathinaikos de Grecia con una oferta superior a los diez millones de euros por el 75 %.
El jugador expresó su deseo de emigrar y la operación quedó virtualmente descartada para el conjunto de Núñez.
Las prioridades cambian y Europa manda
La segunda negativa involucra a Maher Carrizo, figura de Vélez y destacado en el último Mundial Sub 20. El acuerdo entre instituciones avanzaba en torno a los siete millones de dólares por el 50 % de la ficha, pero el propio futbolista decidió esperar por una oportunidad en el Viejo Continente. En ese contexto, el pase quedó detenido y desde Liniers no dieron señales de retomar la negociación.
Para Gallardo, que pidió alternativas en ofensivam, la doble caída obliga a revisar la lista de objetivos. También quedaron descartadas en las últimas semanas otras opciones del ámbito local y sudamericano, lo que vuelve más desafiante el armado del equipo para la Copa Libertadores, principal objetivo del calendario.