El expresidente paraguayo fue detenido en su vivienda y acusado de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio. Pedro Alliana asumió la Presidencia y pronunció su primer discurso ante el Congreso.
El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, fue detenido este viernes en su domicilio de Asunción, pocas horas después de haber sido destituido por el Senado mediante un juicio político. La Fiscalía dispuso que permanezca bajo arresto domiciliario mientras avanza una investigación por presuntos delitos económicos relacionados con la crisis de Ueno Bank. En paralelo, Pedro Alliana juró como nuevo presidente del país.
La Policía Nacional notificó al exmandatario de la orden judicial en su vivienda. Según la disposición del Ministerio Público, Peña deberá permanecer detenido en su domicilio hasta ser puesto a disposición de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción.
La fiscal Silvia González Vester confirmó la medida y explicó: "Va a permanecer en calidad de detenido en su domicilio. Consideramos que es la medida apropiada para la situación". Además, se informó que el exmandatario deberá comparecer ante la Fiscalía el sábado 7 de noviembre, a las 11.
Los delitos que investiga la Fiscalía
El Ministerio Público investiga a Peña por su presunta participación en los delitos de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio, en el marco de la causa vinculada con Ueno Bank.
Las acusaciones se relacionan con presuntas irregularidades financieras y posibles conflictos de intereses durante su gestión presidencial. Los hechos se encuentran bajo investigación judicial y no constituyen una condena.
La orden de detención también alcanzó a Carlos Carvallo, expresidente del Banco Central de Paraguay, cuya actuación quedó bajo investigación por el manejo de la crisis bancaria.
La destitución de Santiago Peña y los festejos en las calles
La detención se produjo después de que el Senado paraguayo aprobara la destitución de Peña por mal desempeño de sus funciones, en medio de una profunda crisis política y financiera.
El mandatario había presentado su renuncia antes de la resolución parlamentaria. "Me despido con gratitud", expresó en un comunicado difundido a través de X. También aseguró: "Presenté mi renuncia para evitar más daño al país".
Presenté mi renuncia para evitar más daño al país y contribuir a devolverle la tranquilidad al Paraguay. No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal. Hoy nos toca unirnos como paraguayos para reconstruir la institucionalidad y recuperar la confianza. Me despido con gratitud, sin desconocer la angustia de quienes hoy esperan respuestas. Es momento de unir esfuerzos para reconstruir la institucionalidad y atender, con hechos y responsabilidad, a quienes están siendo afectados. Que Dios bendiga al Paraguay.
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 6, 2026
La salida del mandatario provocó manifestaciones y festejos entre los ciudadanos que se habían movilizado para reclamar su alejamiento del poder. En las inmediaciones de su domicilio también se concentraron manifestantes que exigieron su traslado a una cárcel.
Pedro Alliana asumió la Presidencia de Paraguay
Tras la destitución de Peña, Pedro Alliana asumió como presidente de Paraguay durante una ceremonia realizada en el Congreso. El dirigente, que hasta entonces ocupaba la vicepresidencia, quedó a cargo del Poder Ejecutivo para completar el período presidencial previsto hasta agosto de 2028.
Durante su primer discurso, Alliana pidió responsabilidad y humildad para afrontar la nueva etapa institucional.
"Le pido a Dios templanza para decidir con templanza y humildad para no olvidar nunca que el primer deber de un gobernante es mirar la suerte de los más desfavorecidos", manifestó.
También planteó un cambio de prioridades para la administración nacional: "En este periodo ya se hizo suficiente en el exterior. Pido trabajar que en los territorios de la patria sea la absoluta prioridad".
La nueva gestión deberá enfrentar las consecuencias de la crisis bancaria, recuperar la confianza de los ahorristas y atender las demandas sociales que se intensificaron durante los últimos días.