REDACCIÓN ELONCE
La crecida del río Paraná comenzó a hacerse visible en Bajada Grande, donde el agua avanza lentamente sobre sectores de la costa. Este miércoles, el río alcanzó los 4,23 metros en el puerto local y estiman que podría llegar a los 4,60 metros durante noviembre.
La crecida del río Paraná comenzó a dejar nuevas postales en la capital entrerriana, especialmente en la zona de Bajada Grande, donde el agua avanzó lentamente sobre sectores de la costa. Este miércoles 28 de octubre, el río registró una altura de 4,23 metros en el puerto de Paraná, mientras que las proyecciones anticipan que podría continuar en ascenso durante los próximos días.
El incremento del nivel del agua empezó a hacerse visible en el paisaje ribereño de Bajada Grande, uno de los sectores de la ciudad donde las variaciones del río pueden observarse de cerca. Allí, el avance progresivo del agua sobre las zonas más bajas de la costa comenzó a modificar las postales habituales del lugar.
Si bien el crecimiento es gradual, los especialistas siguen de cerca su evolución debido a las perspectivas para noviembre. De acuerdo con las estimaciones difundidas por el especialista en hidrología Juan Borus, el río Paraná podría alcanzar una altura cercana a los 4,60 metros alrededor del 10 de noviembre, lo que representaría un incremento de aproximadamente 37 centímetros respecto del registro actual.
Qué dijo Juan Borus sobre el crecimiento del río
El especialista Juan Borus analizó el comportamiento del río Paraná y explicó que el incremento del caudal forma parte de un proceso que merece seguimiento, aunque aclaró que no se trata de un fenómeno excepcional.
"Esta crecida no es extraordinaria, pero es significativa", señaló Borus, al referirse al aumento del nivel del agua y a las perspectivas para las próximas semanas.
El especialista también advirtió que uno de los principales factores que determinarán la evolución del río será el comportamiento de las precipitaciones en la cuenca. En ese sentido, puso especial atención en lo que pueda ocurrir durante la segunda mitad del próximo mes.
La segunda quincena de noviembre será clave
"El problema está en cuánto va a llover, especialmente durante la segunda quincena de noviembre", advirtió Borus, al explicar que las precipitaciones podrían influir directamente en la continuidad del ascenso del río Paraná.
Según detalló, a medida que el agua avance sobre el valle fluvial y ocupe sectores que actualmente permanecen descubiertos, el comportamiento de nuevas crecidas podría modificarse. Esto significa que eventuales aumentos del caudal podrían trasladarse con mayor rapidez una vez que el valle se encuentre ocupado por el agua.
Este escenario plantea la necesidad de seguir atentamente los registros hidrométricos durante noviembre. Aunque las estimaciones actuales ubican al río cerca de los 4,60 metros para los primeros días del mes, su evolución posterior dependerá de las precipitaciones y de los aportes de agua que reciba la cuenca.
Las postales de Bajada Grande y el avance del agua
En Bajada Grande, el crecimiento del río comenzó a reflejarse en el avance del agua sobre la costa. El paisaje ribereño presenta cambios graduales que permiten observar cómo el Paraná recupera espacios que permanecían descubiertos cuando su nivel era más bajo.
La situación también genera atención sobre otros sectores costeros de la capital entrerriana, donde el comportamiento del río será seguido durante las próximas semanas. Por el momento, los datos disponibles describen un proceso de ascenso progresivo, sin que ello implique necesariamente una situación de emergencia.
De esta manera, el río Paraná continúa creciendo frente a la capital entrerriana, con una altura de 4,23 metros registrada este miércoles y perspectivas de nuevos incrementos durante noviembre. Mientras el agua avanza lentamente en Bajada Grande, las próximas lluvias serán determinantes para establecer hasta dónde podría llegar esta creciente.