Virginia Aparicio, investigadora del INTA y el Conicet, difundió un video tras ser exonerada de la administración pública. Cuestionó la decisión, denunció persecución y censura, y reclamó respuestas por los voluntarios que participaron en un estudio sobre plaguicidas.
La investigadora Virginia Aparicio difundió un video tras ser exonerada del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en el que cuestionó la decisión de las autoridades del organismo y denunció que atravesó un proceso de persecución y desacreditación por su participación en una investigación internacional sobre plaguicidas. La científica, también vinculada al Conicet, defendió la libertad de investigación y reclamó respuestas por los derechos de las personas que participaron voluntariamente del proyecto.
“Soy Virginia Aparicio, investigadora de INTA, CONICET, servidora pública, hice ciencia durante más de 20 años en el Sistema Público Nacional”, comenzó expresando en la grabación que compartió después de recibir la notificación de su desvinculación.
La especialista recordó que en 2020 comenzó a participar, con autorización del INTA, de un proyecto internacional que permitió estudiar la presencia de sustancias utilizadas en la producción agropecuaria. “Fue posible documentar presencia y distribución de más de 200 plaguicidas en muestras ambientales, vegetales, animales y humanas”, destacó.
“INTA me inició un sumario justamente por participar de este proyecto”
Aparicio vinculó el inicio de las actuaciones administrativas con su participación en el proyecto SPRINT, una investigación internacional destinada a analizar la presencia de plaguicidas y sus posibles efectos sobre el ambiente y la salud.
“Pero en el 2023, INTA me inició un sumario justamente por participar de este proyecto y comienza una campaña de desacreditación de la investigación y de mi rol dentro de este proyecto”, denunció.
La científica confirmó que el procedimiento administrativo concluyó con su separación del organismo. “El sumario terminó y me notificaron la exoneración de la administración pública que dictamina el Consejo Directivo y el presidente de INTA”, manifestó.
La decisión se produjo luego de un proceso en el que las autoridades del organismo formularon cuestionamientos administrativos vinculados con la gestión del proyecto. Según publicó Página/12, entre las imputaciones figuraron presuntas irregularidades en el manejo de fondos, procedimientos jerárquicos y aspectos del protocolo de investigación. Aparicio rechazó los cuestionamientos y sostuvo que la medida buscó limitar el desarrollo de investigaciones sobre temas sensibles.
El agradecimiento a quienes la acompañaron
En otro tramo del video, Aparicio se refirió al acompañamiento que recibió durante el procedimiento administrativo y destacó el respaldo de diferentes sectores de la comunidad científica y de la sociedad.
“Durante este proceso, que fue largo y doloroso, muchas personas me acompañaron en distintos roles, sindicales, políticos, científicos, universitarios y como pueblo, como pueblo que merece conocer los resultados de investigaciones públicas”, expresó.
La investigadora también pidió que ese respaldo continuara después de su exoneración. “Yo agradezco infinitamente todo ese acompañamiento y les pido que sigan acompañándome”, manifestó.
El reclamo por los voluntarios de la investigación
Uno de los principales planteos de Aparicio estuvo dirigido a la responsabilidad institucional del INTA respecto de las personas que colaboraron con el proyecto internacional.
“Porque INTA tiene que hacerse responsable de la vulneración de los derechos de los voluntarios y voluntarias que participaron en este proyecto, gracias a los cuales tenemos la información que tenemos”, reclamó.
La científica consideró que los resultados obtenidos debían estar disponibles para la sociedad y remarcó la responsabilidad de los organismos públicos frente a la comunidad.
“También tiene que responder a la comunidad, se debe a la comunidad, nos debemos a la comunidad”, sostuvo.
“En democracia no podemos vivir procesos de censura”
Hacia el cierre de su mensaje, Aparicio planteó que su situación trascendía el conflicto administrativo y puso el foco en las condiciones necesarias para desarrollar investigaciones científicas dentro del sistema público.
“Y también tenemos que pensar que en democracia no podemos vivir procesos de censura, de persecución, de falta de libertad para investigar”, afirmó.
Finalmente, la investigadora concluyó su mensaje con una frase en defensa de la producción de conocimiento científico: “La ciencia se rebate con ciencia, no con menos ciencia. Muchas gracias”.
La exoneración de Aparicio generó expresiones de rechazo de organizaciones académicas, investigadores e instituciones, que impulsaron una carta en defensa de la ciencia pública y la libertad de investigación.