Los incrementos que regirán durante septiembre, octubre y noviembre serán diferentes para los beneficiarios nacionales no universitarios y los universitarios. Mientras un grupo acumulará una mejora del 23,3% hasta noviembre, el otro alcanzará una suba del 39,5%.
Las jubilaciones docentes nacionales tendrán nuevos aumentos durante el trimestre comprendido entre septiembre y noviembre. Sin embargo, las actualizaciones serán diferentes para los beneficiarios no universitarios y universitarios, y uno de esos sectores perderá poder adquisitivo frente a la inflación proyectada.
Los 205.744 jubilados y pensionados docentes nacionales no universitarios recibirán un incremento del 6,67%. Al sumar las actualizaciones otorgadas en marzo, del 5,28%, y en junio, del 9,86%, sus haberes acumularán una mejora del 23,3% hasta noviembre.
Ese porcentaje quedará por debajo de la inflación estimada para el mismo período, que se ubicaría cerca del 28%. De concretarse esa proyección, este grupo volverá a registrar una reducción de su capacidad de compra pese a las sucesivas actualizaciones trimestrales.
Una mejora diferente para los docentes universitarios
La situación será distinta para los 13.866 jubilados docentes universitarios, quienes percibirán una suba del 25,24%, según indicaron fuentes de la Secretaría de Trabajo. Este sector había recibido aumentos del 4,26% en marzo y del 6,85% en junio.
Con la nueva actualización, las jubilaciones docentes universitarias acumularán un incremento del 39,5% hasta noviembre. La cifra superaría la inflación proyectada y permitiría recuperar parte del poder adquisitivo perdido durante los últimos años.
Aun con esa mejora, los haberes de los docentes universitarios mantendrán una caída cercana al 20% en comparación con noviembre de 2023. En el caso de los jubilados nacionales no universitarios, la pérdida de poder de compra acumulada entre 2018 y 2025 fue estimada en un 23%.
Cómo se calculan los aumentos trimestrales
Los jubilados docentes nacionales cuentan con un régimen de movilidad propio, diferente al sistema general que actualiza los haberes según el Índice de Precios al Consumidor. Los incrementos se calculan a partir de la variación de los salarios de los trabajadores activos que realizan aportes a la Administración Nacional de la Seguridad Social.
Para los docentes no universitarios se utiliza la Remuneración Imponible Promedio Docente, conocida como RIPDOC, mientras que para los universitarios se aplica el RIPDUN. Estos indicadores no contemplan las sumas no remunerativas percibidas por los trabajadores en actividad, por lo que no reflejan la totalidad de los aumentos salariales.
Además, quienes integran estos regímenes especiales no reciben los bonos destinados a los beneficiarios con haberes mínimos del sistema general. Los docentes activos aportan dos puntos adicionales, equivalentes al 13% de su salario, y acceden a una jubilación correspondiente al 82% del cargo desempeñado.
El régimen docente, bajo revisión
El sistema previsional de los docentes aparece entre los puntos que el Gobierno buscaría revisar dentro de una reforma más amplia prevista para fines de 2026. El tema forma parte de la agenda acordada con el Fondo Monetario Internacional, aunque todavía no se informaron detalles definitivos.
La propuesta contemplaría que los futuros jubilados ingresen al régimen general, lo que podría derivar en haberes iniciales más bajos. En cambio, quienes ya están jubilados conservarían los derechos adquiridos bajo el sistema vigente.
Intentos similares fueron impulsados durante las gestiones de Mauricio Macri y Alberto Fernández, pero no avanzaron debido a la oposición de los gremios. La discusión podría retomarse hacia fin de año, cuando el Ejecutivo presente su proyecto de reforma previsional.