La escultura de Nuestra Señora de la Misericordia tiene 55,6 metros de altura y fue inaugurada en Konotopie durante la Solemnidad de la Asunción de María.
Polonia inauguró este sábado, durante la Solemnidad de la Asunción de María, la estatua de la Virgen María más alta de Europa. La ceremonia se realizó en la localidad de Konotopie y estuvo presidida por el obispo de Włocławek, monseñor Krzysztof Wętkowski.
El monumento alcanza los 55,6 metros de altura desde el nivel del suelo hasta su punto máximo. La estructura, construida con hormigón y vigas de acero, representa a Nuestra Señora de la Misericordia y se encuentra junto a una capilla dedicada a Nuestra Señora de los Dolores, un sitio frecuentado por peregrinos.
La obra fue financiada por Grażyna y Roman Karkosik, quienes la construyeron como un “voto personal de agradecimiento por haber recuperado la salud y la vida”.
Una estatua más alta que el Cristo Redentor
Con sus 55,6 metros, la escultura mariana supera la altura del Cristo Redentor de Río de Janeiro, que alcanza los 38 metros desde su base. También supera la
imagen de Jesucristo Rey del Universo ubicada en Świebodzin, Polonia, que llega a los 52,5 metros si se considera el montículo sobre el que está emplazada.
El diseño estuvo a cargo del escultor Adam Jakub Matejkowski. El pedestal está rodeado por ocho pilares con forma de corona y cuenta con una terraza situada a 15,3 metros de altura, desde donde comienza propiamente la figura de María.
Durante la ceremonia de bendición, monseñor Wętkowski destacó el carácter religioso del lugar. “No es un lugar cualquiera; es un lugar santificado por las oraciones de los peregrinos”, afirmó.
Una ceremonia con pétalos de rosas
En su homilía, el obispo invitó a los fieles a “elevar la mirada hacia el cielo” y cuestionó que muchas personas mantengan la atención puesta únicamente en lo terrenal y en sí mismas.
Wętkowski también vinculó la nueva imagen con Santa Faustina Kowalska, quien nació en Świnice Warckie, dentro de la diócesis de Włocławek, y fue una de las principales figuras vinculadas a la devoción a la Divina Misericordia.
“Aquí en Konotopie, María, en esta imagen que vemos, nos acoge a todos, se inclina hacia nosotros y abre sus brazos para invitarnos a elevar la mirada hacia lo alto, hacia Dios y hacia el cielo”, expresó el prelado.
La ceremonia comenzó con el rezo del Santo Rosario y finalizó con un espectáculo simbólico: desde dos helicópteros que sobrevolaron el monumento fueron arrojados pétalos de rosas rojas sobre la estatua.