Supermercados Toledo se comprometió a abonar este viernes el 60% pendiente de los salarios de julio. Los gremios suspendieron la retención de tareas, aunque continúa la preocupación por la situación financiera de la cadena y sus 1.800 trabajadores.
La crisis en Supermercados Toledo mantiene en alerta a los gremios por el futuro de 1.800 puestos de trabajo, en medio de atrasos salariales que se repitieron durante los últimos meses. La histórica cadena marplatense alcanzó este miércoles un acuerdo para cancelar el 60% pendiente de los haberes de julio y logró desactivar las medidas de fuerza.
La situación financiera de la compañía quedó expuesta durante una audiencia celebrada en la Delegación Regional Mar del Plata del Ministerio de Trabajo bonaerense. Según indicó el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (Secza), Guillermo Bianchi, representantes de la firma manifestaron que tuvieron que “vender un activo” para poder afrontar el 60% de los salarios adeudados.
La empresa había pagado inicialmente el 40% de los haberes de julio, mientras el resto permanecía pendiente. Finalmente, se comprometió mediante un acta a completar el pago este viernes 14.
Levantaron las medidas de fuerza
A partir del compromiso empresarial, los sindicatos aceptaron suspender la retención de tareas que los trabajadores mantenían desde el viernes pasado y retomaron la actividad habitual en los establecimientos.
“La parte sindical, a pesar de la extemporaneidad de los pagos de haberes, acepta la propuesta en salvaguarda de la paz social y las fuentes de trabajo”, quedó establecido en el acta del acuerdo.
El entendimiento permitió contener el conflicto inmediato, pero no despejó las dudas sobre la situación económica de Toledo. La compañía cuenta con supermercados y diferentes plantas productivas y genera alrededor de 1.800 empleos directos.
Atrasos salariales desde hace meses
Los inconvenientes con el pago de los haberes no comenzaron en julio. De acuerdo con el gremio mercantil, durante los últimos tres meses se registraron dificultades y pagos fraccionados.
Bianchi explicó que la empresa acostumbraba a realizar un primer depósito durante el cuarto día hábil y completar los salarios aproximadamente 48 horas después. Los sindicatos comenzaron a cuestionar esa modalidad ante el temor de que el fraccionamiento se consolidara.
“Empezamos a tener algunos conflictos por esta modalidad, ya que creíamos que era un modo de sembrar el camino para pagar los salarios en cuotas”, explicó el dirigente sindical. Las dificultades también alcanzaron al medio aguinaldo: la empresa intentó inicialmente abonarlo en tres cuotas, aunque finalmente lo hizo en dos.
Preocupación por los 1.800 trabajadores
Toledo desarrolla cinco divisiones de negocios: supermercados, una planta de panificados, otra de elaboración de chacinados, una procesadora de aves y una faenadora de cerdos, publicó Infobae.
De los aproximadamente 1.800 empleados, unos 1.400 están representados por el gremio de Comercio, mientras que el resto pertenece a Camioneros, Uatre y Maestranza.
Hasta el momento, según indicaron desde el sector sindical, no se produjeron despidos. Sin embargo, la empresa no habría reemplazado a trabajadores que se jubilaron o renunciaron, mientras persiste la preocupación sobre una eventual reestructuración de sus pasivos.
Una extensa red de supermercados
La compañía cuenta con 24 supermercados de gran tamaño en Mar del Plata y otros 15 locales bajo el formato Mini Toledo. También posee sucursales en Pinamar, Coronel Vidal, Santa Clara del Mar, Miramar, Tres Arroyos, Necochea y Balcarce.
Bianchi vinculó parte de las dificultades con los cambios producidos en la conducción después de la muerte de Antonio Toledo, histórico propietario de la empresa. Actualmente, la compañía está dirigida por Bernabé Toledo, uno de sus hijos.
“Venimos arrastrando inconvenientes en la empresa desde hace mucho tiempo, pero desde la muerte de Antonio Toledo comenzamos a tener grandes desencuentros con la actual conducción”, afirmó el representante gremial.
Crearon una mesa para seguir la situación
El acuerdo alcanzado en el Ministerio de Trabajo no se limitó al pago de los salarios pendientes. Las partes resolvieron constituir una mesa de trabajo semanal integrada por representantes sindicales y de la máxima estructura de la compañía.
El espacio tendrá como objetivo analizar la evolución financiera de Toledo y abordar los diferentes reclamos laborales. El Ministerio de Trabajo mantendrá, además, las actuaciones abiertas durante 30 días para verificar el cumplimiento del compromiso.
La empresa también se comprometió a no aplicar sanciones disciplinarias ni económicas a los empleados que participaron de las asambleas y medidas de fuerza realizadas durante el conflicto.
Denuncias por amenazas y otros reclamos
Durante la audiencia también surgieron reclamos vinculados con el funcionamiento interno de la cadena. El sindicato mercantil presentó notas firmadas por trabajadores en las que se denunciaron presuntas amenazas y agresiones físicas atribuidas a personal jerárquico de la planta de panificados.
La compañía manifestó que desconocía esas situaciones y rechazó cualquier conducta de amenaza o amedrentamiento por parte de integrantes de su estructura.
Otro punto cuestionado por los trabajadores fue el cierre de persianas en distintos supermercados mientras se desarrollaban las medidas gremiales. Según el sindicato, algunos establecimientos fueron cerrados pese a que los empleados se encontraban cumpliendo sus horarios habituales.
El consumo, otro factor de preocupación
Para el dirigente mercantil, las dificultades de Toledo también se desarrollan en un contexto de caída del consumo que afecta al negocio supermercadista.
“Los supermercados están en problemas. Son superficies muy importantes y la gente hoy hace las compras necesarias”, sostuvo Bianchi. Según explicó, históricamente las plantas industriales y los locales comerciales podían compensar alternativamente sus resultados, pero afirmó que actualmente ambos sectores atraviesan dificultades.