REDACCIÓN ELONCE
Una pareja permaneció casi dos días varada en una camioneta en medio de una intensa nevada en Santa Cruz. Sin alimentos sólidos y con el combustible al límite, resistieron el frío extremo hasta ser rescatados por un operativo conjunto.
Pareja atrapada en la nieve contó cómo sobrevivió 44 horas. "Sólo teníamos agua y un equipo de mate" fue la frase con la que José Guillermo Bilbao resumió las 44 horas que pasó junto a su pareja, Noelia Gissella Siares, atrapado en una camioneta en medio de una intensa nevada en Santa Cruz.
Con temperaturas de hasta 22 grados bajo cero, escaso combustible y sin alimentos sólidos, ambos lograron mantenerse con vida hasta ser rescatados durante la madrugada del lunes.
La odisea comenzó el sábado por la mañana, cuando la pareja decidió salir rumbo al campo para asistir a los animales que tenían bajo su cuidado. Aunque el pronóstico anticipaba condiciones meteorológicas adversas, la necesidad de alimentar a las 250 ovejas y 15 caballos que cuidaban los llevó a emprender el viaje.
El recorrido, que debía conducirlos a un establecimiento ubicado a unos 130 kilómetros, se complicó rápidamente. Al encontrar intransitable el camino principal, optaron por un acceso alternativo cercano al sector conocido como Cerro Piedra. Sin embargo, el avance fue muy lento y, tras recorrer apenas siete kilómetros en dos horas, la camioneta quedó encajada en la nieve.
La estrategia para sobrevivir al frío extremo
Bilbao contó que intentó sacar la Toyota Hilux por sus propios medios, aunque sin éxito. "Nuestras cuestiones las resolvemos solos. En esta oportunidad no pude", relató en declaraciones a TN.
Al comprender que el rescate no sería inmediato, tomó una decisión para evitar que la situación empeorara. "Empecé a sacar la nieve de alrededor porque tenía miedo de que se levantara viento y tapara la camioneta", recordó.
Con el paso de las horas, la prioridad pasó a ser conservar el combustible. Para ello, encendían el motor durante breves períodos para calefaccionarse y luego lo apagaban para ahorrar gasoil. Cuando finalmente fueron encontrados, apenas les quedaba un cuarto de tanque.
La pareja tampoco disponía de alimentos sólidos. "No teníamos alimento para los animales ni para nosotros. Nos manejamos con lo que había", explicó Bilbao, quien destacó que lograron mantenerse hidratados mientras esperaban ayuda.
La calma fue clave durante las 44 horas
Pese al aislamiento y las bajas temperaturas, Bilbao aseguró que nunca perdieron la serenidad. Gracias a un equipo de internet satelital Starlink pudieron mantener contacto con sus familiares durante gran parte de la emergencia, lo que permitió informar su ubicación aproximada.
Además, reveló un detalle que marcó aquellas largas horas de espera: utilizaron una radio para seguir la transmisión de la final del Mundial entre Argentina y España, una forma de mantenerse ocupados mientras aguardaban el rescate.
El hombre también destacó la fortaleza de su compañera durante la situación extrema. "Teníamos agua, pero no alimentos sólidos... mi compañera tuvo mucho temple", expresó.
Un rescate demorado por las condiciones climáticas
La búsqueda comenzó el sábado por la tarde, cuando el hermano de Bilbao advirtió que la pareja no había regresado y dio aviso a las autoridades.
Las intensas nevadas y el complejo estado de los caminos dificultaron las primeras tareas de localización. Incluso, durante el domingo, el operativo encontró a otro matrimonio que también había quedado atrapado en la nieve y, en un primer momento, creyó que se trataba de la pareja buscada, lo que retrasó el rescate definitivo.
Finalmente, cerca de las 4.30 del lunes, un operativo conjunto integrado por Vialidad Provincial, Gendarmería Nacional, el Grupo de Operaciones Especiales de Rescate (GOER) y la Policía de Santa Cruz logró llegar hasta la camioneta.
A pesar de haber soportado casi dos días de aislamiento en condiciones extremas, Bilbao y Siares fueron encontrados en buen estado de salud y no necesitaron asistencia médica de urgencia, poniendo fin a una experiencia que describieron como una de las más difíciles de sus vidas.