REDACCIÓN ELONCE
El dirigente de la UCR Bruno Frizzo analizó en diálogo con Elonce la participación del radicalismo entrerriano en el gobierno, cuestionó la falta de una conducción partidaria común y respaldó el liderazgo político de Rogelio Frigerio.
El radicalismo entrerriano debía recuperar una conducción capaz de reunir los aportes individuales de sus dirigentes y transformarlos en una propuesta política colectiva, según sostuvo Bruno Frizzo durante una entrevista en "Plaza Mansilla". El funcionario provincial y referente de la UCR valoró la participación de numerosos radicales en el gobierno de Rogelio Frigerio, aunque advirtió que el partido no había logrado sintetizar ese trabajo en una estrategia común.
Frizzo señaló que la autocrítica formaba parte del funcionamiento cotidiano del gobierno provincial y aseguró que las decisiones eran revisadas de manera permanente. Sin embargo, aclaró que esas discusiones internas no siempre debían trasladarse al ámbito público. “La autocrítica acerca de las decisiones que se van tomando y de los procesos que se van dando en lo cotidiano es permanente”, afirmó.
En ese sentido, explicó que la revisión de políticas y acciones se realizaba en los distintos espacios de participación del oficialismo. “Nosotros discutimos y resolvemos, cambiamos decisiones todos los días, lo cual no quiere decir que te lo tenga que contar”, expresó, al diferenciar el debate interno de la comunicación pública de las diferencias.
La mirada sobre el gobierno provincial
Al analizar el escenario político y electoral, Frizzo destacó el objetivo del gobierno de sostener una gestión orientada a responder a las demandas de la población. “El gobierno tiene la aspiración de hacer todos los días algo en beneficio de la sociedad entrerriana”, manifestó.
El dirigente radical indicó que el equipo encabezado por Frigerio aspiraba a renovar el respaldo ciudadano en los próximos comicios. Según sostuvo, esa intención estaba vinculada con la continuidad de un proceso político que había logrado construir gobernabilidad en una provincia históricamente compleja para las fuerzas no peronistas.
Frizzo resaltó especialmente la conducción del gobernador y el trabajo político del ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso. “Me parece que desde el gobernador para abajo estamos todo el equipo de gobierno en esa línea”, afirmó. Además, destacó “la capacidad política del equipo de gobierno para construir gobernabilidad”.
La autocrítica hacia la UCR
La principal crítica de Frizzo estuvo dirigida a la conducción del radicalismo entrerriano. El dirigente consideró que la UCR había aportado funcionarios, legisladores e intendentes valiosos, pero no había podido consolidar esos esfuerzos dentro de una propuesta colectiva identificable.
“Acá sí te voy a hacer una autocrítica, pero directamente hacia el radicalismo. No hemos sido capaces de sintetizar en lo colectivo el enorme aporte de individualidad que le ha hecho el radicalismo al gobierno”, sostuvo durante la entrevista.
Frizzo mencionó la presencia de ministros, presidentes de organismos descentralizados, secretarios y funcionarios de diferentes rangos provenientes de la UCR. No obstante, cuestionó que ese despliegue no hubiera sido acompañado por una dirección partidaria clara. “El radicalismo posiblemente, o tal vez por falta de claridad o de rumbo en su conducción política, no ha logrado amalgamar en un aporte colectivo”, expresó.
Individualidades sin una estrategia común
El referente radical explicó que los integrantes del partido participaban en la administración provincial desde sus responsabilidades personales, pero sin una coordinación política general. “Somos todos de algún modo individuales aportando a un gobierno”, señaló.
A su entender, el balance de esa participación era positivo debido a la cantidad y relevancia de los funcionarios radicales. Sin embargo, insistió en que no existía una expresión común del partido dentro de la coalición gobernante. “El aporte de radicales al gobierno es muy significativo, pero no hay un radicalismo como un colectivo”, afirmó.
Frizzo atribuyó esa situación a la falta de una conducción que pudiera ordenar las diferentes experiencias.
Una nueva generación de dirigentes
El dirigente se mostró optimista respecto del futuro partidario y destacó la aparición de una generación de referentes menores de 40 años. En ese grupo incluyó a intendentes, exintendentes, legisladores y funcionarios que habían adquirido experiencia durante la última década.
“Creo que el radicalismo generó una camada de dirigentes extraordinarios que son los intendentes que fueron electos en el 2015”, expresó. Entre ellos destacó a Bruno Sarubi, exintendente de La Paz, a quien definió como uno de los dirigentes más relevantes de esa generación.
Frizzo consideró que varios de esos referentes estaban en condiciones de encabezar un proceso de reorganización. “Son todos buenos dirigentes y están en condiciones, cualquiera de ellos, de encabezar un proceso que reconduzca a la Unión Cívica Radical”, aseguró.
Más de una década de deterioro
Al revisar la historia reciente de la UCR entrerriana, Frizzo sostuvo que el partido había atravesado un proceso prolongado de debilitamiento político. “Creo que tenemos una década larga ya de deterioro de la calidad de la conducción política”, afirmó.
El dirigente ubicó uno de los puntos de quiebre después del conflicto por la Resolución 125 y recordó que, en 2013, el radicalismo perdió representación en el Senado nacional. También señaló que en 2015 la fuerza no presentó un candidato propio a gobernador y que, posteriormente, disminuyó su capacidad de construcción electoral.
“No recuerdo conducciones políticas de los comités de provincia que se destaquen”, manifestó. Como referencia positiva mencionó la conducción de Carlos Cecco, a la que calificó como “extraordinaria”, aunque aclaró que había ocurrido hacía más de una década.
El aporte territorial al oficialismo
Frizzo aseguró que uno de los principales activos del radicalismo era su presencia territorial. En particular, destacó la cantidad de intendentes y dirigentes locales que participaban tanto en los municipios como en el gobierno provincial y en la Legislatura.
“Es la cuna de un montón de dirigentes que están haciendo aportes individuales, a mi modo de ver significativos y muy interesantes al gobierno”, sostuvo. También indicó que la conducción provincial reconocía el peso territorial de la UCR dentro de la alianza oficialista.
No obstante, planteó que ese aporte podría ser mayor si se superaran las estrategias personales. “Creo que el radicalismo podría ser, tal vez, un poco más significativo en su aporte si lográramos desprendernos de las jugadas individuales, consolidar el esquema colectivo”, afirmó.
La relación con Frigerio
Frizzo defendió el liderazgo de Rogelio Frigerio dentro de la coalición y sostuvo que el gobernador había logrado reunir a las diferentes fuerzas que integraban el oficialismo. Según afirmó, esa conducción permitió que el radicalismo ocupara espacios importantes en la administración provincial.
“Si no es que Frigerio conduce de la manera que conduce, que lo hace a mi modo de ver de modo extraordinario, posiblemente no tuviéramos esta posibilidad”, expresó. Además, sostuvo que la distribución de cargos y responsabilidades debía ser definida por el equipo político que conducía el gobierno.
Al ser consultado sobre las aspiraciones de la UCR para una eventual segunda gestión, evitó reclamar puestos específicos. “Yo aspiraría a hacer el mejor aporte posible”, aseguró. Para Frizzo, la valoración electoral llegaría como consecuencia de una buena gestión y no únicamente por la negociación de cargos dentro del frente.
Galimberti y la idea de “radicalismo puro”
Durante la entrevista, Frizzo también fue consultado por Pedro Galimberti y por el sector que había presentado en elecciones anteriores una propuesta identificada con un radicalismo más autónomo. El funcionario afirmó que no se sintió defraudado por las decisiones posteriores del exintendente de Chajarí.
“No me defraudó porque nunca creí en esa pureza”, expresó. Según explicó, la fortaleza del radicalismo debía medirse por su capacidad para acumular poder político y utilizarlo para producir transformaciones sociales.
“El radicalismo es a partir de la capacidad que logra acumular poder para transformar y para hacer el bien en la sociedad”, agregó. Frizzo sostuvo que, en el contexto provincial, la posibilidad concreta de llegar al gobierno había estado asociada al liderazgo electoral de Frigerio.
La alianza con La Libertad Avanza
Otro de los puntos abordados fue la posibilidad de que el oficialismo provincial mantuviera o profundizara un acuerdo electoral con La Libertad Avanza. Frizzo reconoció las diferencias ideológicas existentes, especialmente por los cuestionamientos realizados desde el espacio libertario a figuras históricas del radicalismo.
Pese a esas tensiones, insistió en que la estrategia electoral debía ser definida por Frigerio. “La estrategia política para la elección la define el gobernador”, sostuvo. Además, recordó que un congreso partidario había autorizado al mandatario a conducir las negociaciones del frente.
Frizzo consideró que el debate ideológico no ocupaba el primer lugar en la agenda del gobierno. “Prefiero volver a ir a trabajar mañana a ver si logro, con alguna acción, mejorar en algo las condiciones de algún entrerriano, que es el desafío cotidiano del gobierno”, afirmó.
El vínculo con Martín Lousteau
El dirigente también reivindicó su relación política con Martín Lousteau, referente nacional de Evolución Radical. Frizzo destacó que ambos integraban el mismo espacio desde hacía años y recordó que Lousteau había acompañado tempranamente la candidatura provincial de Frigerio.
“Es un dirigente al que respeto muchísimo, con sus aciertos y con sus errores”, expresó. Además, lo definió como “un hombre de convicciones” y señaló que sus posicionamientos podían generar diferencias, incluso dentro del propio radicalismo.
Frizzo defendió las decisiones tomadas por Evolución Radical en Entre Ríos. “Reivindicamos eso porque no creemos haber estado equivocados en las definiciones”, afirmó, y recordó que ese proceso político permitió que numerosos dirigentes del espacio se incorporaran al gobierno provincial.
La discusión por las PASO
Respecto de la posible eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, Frizzo evitó pronunciarse a favor o en contra. Aunque reconoció que las PASO habían sido útiles para ordenar la competencia interna del frente en elecciones anteriores, las definió como una herramienta electoral.
“Si voy a ir a dar una discusión defendiendo un instrumento que, por bueno que haya sido en otra ocasión, es solo un instrumento, por ahí sea válido, por ahí no”, sostuvo. Para el dirigente, la prioridad debía ser garantizar una estrategia que permitiera sostener la gobernabilidad y competir con posibilidades de éxito.
Frizzo cuestionó que algunos sectores partidarios hubieran planteado públicamente una postura antes de que existiera una propuesta formal. “No nos acostumbramos a expresarnos antes de que las cosas se produzcan”, manifestó, y pidió prudencia frente a un proceso electoral provincial que incluiría intendencias, senadurías y la renovación completa de la Cámara de Diputados.
La UCR y el futuro de Paraná
En el tramo final de la entrevista, Frizzo se refirió a la situación política de Paraná y consideró que el radicalismo debía presentar una propuesta propia para la capital entrerriana. Señaló que la fuerza había encabezado gestiones municipales relevantes y que debía recuperar capacidad de debate sobre el desarrollo de la ciudad.
“Creo que las mejores cosas que le pasaron a la ciudad de Paraná son hijas de la UCR”, afirmó. Aclaró, sin embargo, que la existencia de una propuesta radical no impedía que los candidatos pudieran definirse en un frente político más amplio.
Frizzo sostuvo que la ciudad debía discutir su función como capital provincial, su integración regional y su planificación urbana. “La ciudad de Paraná no se da a sí misma una discusión de fondo respecto de su rol de capital de provincia, como líder de una microrregión y de una región”, expresó.
Infraestructura y planificación urbana
El dirigente cuestionó la falta de respuestas de largo plazo para problemas estructurales de Paraná. Como ejemplo, mencionó las dificultades para completar y ordenar los accesos viales, el borde costero y las obras de Circunvalación.
“Paraná no ha logrado en 40 años resolver su acceso”, afirmó. Si bien reconoció avances en el acceso norte y trabajos parciales en el sector sur, señaló que seguían pendientes las conexiones por las rutas nacionales 12 y 18.
Frizzo consideró que la capital entrerriana necesitaba una discusión política de mayor profundidad. “Es una ciudad que no termina de ordenar su territorio, que no termina de tener un norte en ese sentido”, concluyó, al plantear que el radicalismo debía reconstruir una propuesta competitiva y con una mirada integral sobre el futuro urbano.