La próxima recategorización del monotributo obliga a controlar la facturación, los alquileres, el consumo eléctrico y otros parámetros de la actividad. El trámite se realiza de forma online y puede modificar la cuota mensual que abonará cada contribuyente.
Los monotributistas deberán revisar su situación ante ARCA antes de la próxima recategorización semestral, prevista para agosto. El trámite permite confirmar si la categoría actual continúa siendo correcta o si corresponde modificarla de acuerdo con la evolución de la actividad durante los últimos 12 meses.
La actualización no implica que todos los contribuyentes deban cambiar de escala. Quienes mantengan los mismos parámetros no tienen que realizar ninguna gestión. Sin embargo, si hubo variaciones en los ingresos, alquileres, superficie afectada a la actividad o consumo de energía eléctrica, será necesario ingresar al portal y completar el procedimiento.
La recategorización se realiza dos veces por año, en febrero y agosto, y el plazo vence el día 5 de cada uno de esos meses. Para el período de agosto, los contribuyentes deberán analizar los datos registrados entre julio de 2025 y junio de 2026.
Qué datos deben revisar los monotributistas
El principal parámetro es la facturación bruta acumulada durante los últimos 12 meses. También se deben tener en cuenta los alquileres devengados, los metros cuadrados utilizados para desarrollar la actividad y el consumo anual de energía eléctrica, cuando corresponda.
En el caso de quienes trabajan sin local, no se considera la superficie afectada. A su vez, ese parámetro tampoco se aplica en ciudades de menos de 40.000 habitantes, salvo excepciones establecidas por el régimen. La cuota final depende de la categoría asignada y contempla el componente impositivo, los aportes jubilatorios y la obra social.
Hasta que se publiquen los nuevos valores del segundo semestre, continúan vigentes las escalas aplicadas desde el 1 de febrero de 2026. Actualmente, la categoría A admite ingresos anuales de hasta $10.277.988,13 y tiene una cuota mensual de $42.386,74, mientras que la categoría K llega a un tope de $108.357.084,05.
Cómo se realiza el trámite en ARCA
La gestión se hace desde el portal Monotributo de ARCA, con CUIT y clave fiscal. Al iniciar la recategorización, el sistema muestra de manera automática la facturación anual registrada, aunque el contribuyente debe verificar que esa información coincida con su situación real antes de confirmar la categoría.
Si los datos indican que corresponde un cambio, la nueva escala tendrá impacto en la cuota mensual posterior. Por eso, resulta importante revisar comprobantes emitidos, movimientos bancarios, cobros a través de billeteras virtuales y los gastos vinculados a la actividad antes de ingresar al sistema.
La próxima recategorización del monotributo obliga a controlar la facturación, los alquileres, el consumo eléctrico y otros parámetros de la actividad. El trámite se realiza de forma online y puede modificar la cuota mensual que abonará cada contribuyente.
La omisión del trámite puede derivar en una recategorización de oficio. ARCA puede iniciar ese procedimiento cuando detecta que compras, gastos o acreditaciones bancarias superan el máximo de ingresos permitido para la categoría declarada. En esos casos, el contribuyente recibe una notificación en el Domicilio Fiscal Electrónico.
Qué ocurre si la categoría es incorrecta
Mantener una categoría inferior a la que corresponde puede generar diferencias en los pagos y abrir un proceso de revisión por parte del organismo. También pueden surgir inconsistencias si los depósitos bancarios, gastos personales o compras no resultan compatibles con los ingresos informados en el monotributo.
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Además, superar los parámetros máximos del régimen puede provocar la exclusión y el paso al Régimen General, con inscripción en IVA y Ganancias. ARCA establece que esa situación puede producirse, entre otros motivos, cuando los ingresos, alquileres, gastos o depósitos resultan incompatibles con la categoría declarada.