La sanción fue aplicada tras comprobarse la extracción de especies nativas protegidas y movimientos de suelo sin autorización. Además de la multa económica, los responsables deberán ejecutar un plan de recomposición ambiental.
Una importante sanción económica fue aplicada a los responsables de un lote ubicado en Villa Correntoso, en la localidad neuquina de Villa La Angostura, luego de que las autoridades comprobaran la tala de árboles nativos protegidos y una serie de intervenciones realizadas sin autorización.
La resolución fue adoptada por el Tribunal Municipal de Faltas después de una inspección que permitió detectar movimientos de suelo, apertura de caminos internos y la extracción de especies consideradas de alto valor ambiental para la región.
Según informó la Municipalidad de Villa La Angostura, durante el procedimiento se constató la tala de 15 ejemplares de arrayán y cuatro ejemplares jóvenes de coihue, además de la generación de taludes y la exposición de raíces en otros árboles que permanecían en el terreno.
Multa millonaria por daño ambiental
Tras analizar las actuaciones, el Tribunal Municipal de Faltas resolvió aplicar una multa de 66.950.000 pesos a los titulares del inmueble por diversas infracciones vinculadas al daño ambiental y al incumplimiento de la normativa vigente.
Entre las irregularidades detectadas figuran movimientos de suelo sin autorización, extracción de especies protegidas, incumplimiento de requerimientos administrativos y distintas faltas urbanísticas y constructivas.
Desde el municipio señalaron que las especies afectadas poseen un importante valor ambiental, paisajístico y cultural para Villa La Angostura, especialmente los arrayanes, una de las variedades más representativas de la zona.
Deberán reforestar el sector afectado
Además de la sanción económica, las autoridades ordenaron la presentación obligatoria de un Plan de Recomposición Ambiental que deberá ser elaborado por profesionales especializados.
El proyecto deberá contemplar la restitución de las condiciones del terreno afectado, la protección de los ejemplares remanentes y la reforestación compensatoria con un mínimo de 57 especies nativas.
Dentro de ese plan se exigió específicamente la plantación de al menos 20 nuevos arrayanes de tamaño mediano para comenzar a recuperar el ecosistema alterado por la tala de árboles.
Una recuperación que demandará años
Las autoridades locales advirtieron que la recomposición ambiental no será inmediata y requerirá un seguimiento prolongado para garantizar la recuperación del sector.
Según explicaron, el daño provocado por la extracción de especies protegidas y las modificaciones realizadas sobre el terreno demandará varios años de monitoreo, mantenimiento y control para intentar restablecer las condiciones originales del bosque.
El caso volvió a poner en agenda la importancia de preservar los árboles nativos y respetar las normativas ambientales vigentes, especialmente en regiones donde estas especies forman parte del patrimonio natural y turístico de la comunidad.