La alerta por tormentas vuelve a instalarse en el pronóstico meteorológico para la región. Tras varios días de estabilidad, humedad elevada y nubosidad persistente, un frente frío avanzará sobre el país y provocará lluvias e inestabilidad en Entre Ríos durante el fin de semana.
La alerta por tormentas comienza a tomar protagonismo nuevamente en el centro y norte de Argentina y Entre Ríos aparece entre las provincias que podrían verse afectadas por el cambio de tiempo previsto para los próximos días. Luego de una extensa etapa dominada por altas presiones, con jornadas estables y escasas precipitaciones, la atmósfera comenzará a reactivarse gradualmente con el avance de un nuevo frente frío.
Según explicó Marina Fernández, en un informe publicado por Meteored, el denominado "bloqueo atmosférico" que limitó el desarrollo de lluvias en buena parte del país empieza a ceder. Este cambio permitirá el regreso de precipitaciones y tormentas a distintas regiones, incluido el Litoral argentino.
En Entre Ríos, los próximos días seguirán presentando condiciones húmedas, abundante nubosidad y temperaturas relativamente estables. Sin embargo, los modelos meteorológicos indican que el escenario comenzará a modificarse durante el fin de semana a medida que el sistema frontal avance hacia el norte.
Un frente frío que avanza desde la Patagonia
Los primeros efectos del cambio ya comenzaron a observarse en la Patagonia. Durante las últimas horas regresaron las lluvias a sectores de Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego, impulsadas por un sistema frontal proveniente del océano Pacífico.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas por precipitaciones persistentes en distintos sectores cordilleranos, mientras que las lluvias continuarán desplazándose hacia el este en las próximas jornadas.
De acuerdo con el análisis de Meteored, este mismo frente será el responsable del aumento de la inestabilidad en la región central del país entre jueves y viernes, para luego continuar su desplazamiento hacia el norte.
Primero afectará a Buenos Aires y La Pampa
La etapa más activa del sistema se desarrollará inicialmente sobre el sur de la región Pampeana. El Servicio Meteorológico Nacional ya emitió una alerta amarilla para sectores de La Pampa y de la provincia de Buenos Aires durante la noche del jueves y la madrugada del viernes.
Las previsiones indican la posibilidad de lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, acompañadas por abundante caída de agua en cortos períodos, ráfagas intensas, actividad eléctrica frecuente e incluso caída ocasional de granizo.
Desde el organismo nacional advirtieron: “El área podría será afectada por lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, con valores de precipitación acumulada entre 30 y 60 mm, superados de forma puntual. También es posible que se registre en forma aislada granizo, ráfagas intensas, abundante caída de agua en cortos periodos y actividad eléctrica frecuente”.
Cuándo llegarían las lluvias a Entre Ríos
Una vez que el frente complete su desplazamiento por el centro del país, las condiciones comenzarán a cambiar en el Litoral. Según el informe de Marina Fernández, se espera que durante el fin de semana las lluvias y tormentas avancen sobre Santa Fe, Entre Ríos y otras provincias de la región.
Si bien todavía resta ajustar detalles sobre la intensidad y distribución de los fenómenos, los pronósticos coinciden en señalar un aumento significativo de la inestabilidad entre el sábado y el domingo.
Para Entre Ríos, esto implicará el regreso de las precipitaciones después de varios días caracterizados por la humedad persistente, las neblinas matinales y la escasa amplitud térmica. Los especialistas recomiendan seguir de cerca las actualizaciones oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, ya que con el correr de las jornadas podrían emitirse alertas específicas para la provincia.
De concretarse las previsiones actuales, el fin de semana marcará el inicio de una nueva etapa meteorológica en Entre Ríos, con lluvias, tormentas y un cambio en la circulación atmosférica que pondrá fin al prolongado período de estabilidad que predominó durante los primeros días de junio.