La modelo sueca llegó a Buenos Aires con sus hijos y fue recibida por el exfutbolista con un clásico desayuno argentino. La familia ensamblada vivió un esperado reencuentro que emocionó en redes.
La llegada de Daniela Christiansson a la Argentina marcó un momento clave en la vida de Maxi López y su familia. La modelo arribó a Buenos Aires junto a sus hijos Elle y Lando, dando inicio a una nueva etapa familiar que el exdelantero venía proyectando desde hace tiempo.
El reencuentro no pasó desapercibido. Maxi esperó a su pareja con una bienvenida bien argentina: mate, facturas, churros y sanguchitos de miga. El gesto, que compartió en redes sociales con la frase “Así te espero en Argentina”, reflejó no solo su entusiasmo, sino también su deseo de integrar a su familia a las tradiciones locales.
Una inmersión en la cultura argentina
A pocas horas de su llegada, Daniela mostró su rápida adaptación. Desde el jardín de su nueva casa, compartió imágenes disfrutando del sol y de un clásico sándwich de jamón y queso. “Buenos Aires, Argentina”, escribió junto a emojis celestes y blancos, evidenciando su conexión con el país.
Sin embargo, el momento más emotivo fue el reencuentro entre todos los hijos de Maxi. En un video que se volvió viral, se vio a Valentino, Constantino y Benedicto —fruto de su relación con Wanda Nara— jugando con la pequeña Elle. La escena, cargada de risas y complicidad, simbolizó el sueño cumplido del exfutbolista: ver a toda su familia reunida.
Cuándo se mudará toda la familia a Argentina
La mudanza definitiva ya tiene fecha. El próximo 20 de mayo, Maxi, Daniela y sus hijos se instalarán en una exclusiva propiedad en Nordelta, una de las zonas más prestigiosas de la provincia de Buenos Aires. La casa cuenta con cinco dormitorios, piscina, parque y salida al lago, pensada para brindar comodidad y privacidad a toda la familia.
La decisión de radicarse en Argentina responde tanto a cuestiones personales como profesionales. Tras su paso por la televisión local, Maxi López logró
reposicionarse mediáticamente y encontró nuevas oportunidades laborales. Pero, sobre todo, priorizó la cercanía con sus hijos y la posibilidad de construir una vida compartida.