La embotelladora de Ventura, California, operada por Reyes Coca-Cola Bottling, dejará de funcionar en julio luego de 100 años. La medida afecta a 85 empleados y responde a un proceso de reorganización.
El cierre de una histórica planta de Coca-Cola en el sur de California marca el fin de una era industrial. La embotelladora ubicada en Ventura, con más de un siglo de actividad —iniciada en 1912—, cesará definitivamente sus operaciones el próximo 10 de julio.
La instalación, operada por Reyes Coca-Cola Bottling, fue durante décadas un pilar económico en la región, llegando a producir miles de cajas de bebidas por día y abasteciendo a gran parte del mercado local. Su cierre representa no solo el final de una planta emblemática, sino también un cambio en la estrategia operativa de la compañía.
Impacto en trabajadores
La decisión impactará directamente en 85 trabajadores. No obstante, la empresa aseguró que intentará reubicar a buena parte del personal en otras instalaciones del sur de California, en el marco de un proceso de reorganización más amplio.
Desde la compañía explicaron que el cierre responde a una revisión periódica de sus operaciones, con el objetivo de mejorar la eficiencia, consolidar actividades y sostener el crecimiento a largo plazo. En los últimos años, Reyes Coca-Cola Bottling ya había avanzado con ajustes similares en otras plantas de la región.
La medida se inscribe en una tendencia global dentro de la industria, donde las empresas buscan optimizar costos, modernizar sus sistemas de producción y concentrar operaciones en centros más eficientes.
El caso de Ventura refleja este cambio: una planta con fuerte peso histórico y simbólico que, tras más de 100 años acompañando el desarrollo económico local, deja paso a un modelo más concentrado y orientado a la logística y distribución.
El cierre definitivo, previsto para julio, pondrá fin a una etapa clave en la historia industrial de la ciudad y en la presencia de Coca-Cola en California.