REDACCIÓN ELONCE
Marcelo Candia dejó definiciones contundentes sobre Patronato, su identidad con el club y el compromiso que exige a sus jugadores en un momento clave.
“Hay que defender al club”, fue la frase que sintetizó el espíritu de una extensa entrevista en la que el entrenador interino Marcelo Candia repasó su historia, su presente y su visión sobre el momento que atraviesa Patronato. En el programa “La Casa De Patrón”, el DT dejó en claro que su prioridad siempre estuvo ligada a la institución por encima de cualquier interés personal.
“Nunca puse mi bien personal por encima del club, todos saben del sentimiento que tengo por el escudo de Patronato y todos tenemos que entender eso: primero está el club y después los nombres”, expresó Marcelo Candia, en una declaración que marcó el tono de toda la charla.
El entrenador profundizó sobre su forma de transmitir ese compromiso dentro del plantel: “Es muy difícil transmitirlo, si vos no entendes ese concepto, pero como yo lo entiendo bien y con hechos, para mi transmitirlo es algo natural. Los jugadores tienen que entender que jueguen cinco o 90 minutos, primero está la institución más allá de los nombres. Si uno necesita que entren cinco minutos, tienen que entrar a dar todo, a morir”.
Su postura frente a la posibilidad de dirigir el primer equipo
Marcelo Candia: “Hay que defender al club” también se inscribe en un contexto donde su nombre aparece como una alternativa para asumir la conducción del primer equipo. Sin embargo, el DT se mostró mesurado ante esa posibilidad.
“Estoy tranquilo y entiendo cómo es la situación. Otras veces, cuando estuve de interino, también se habló y recibió muchas muestras de cariño. Pero no me volví loco y estuve tranquilo, porque si después no te eligen, el golpe es duro”, sostuvo Marcelo Candia.
“Siempre dije que, si me toca dirigir, uno o tres partidos, lo vamos a hacer a morir, pero tampoco me dejo presionar y no me vuelvo loco por esa situación”, agregó, dejando en claro que su enfoque está puesto en el trabajo diario y no en las especulaciones.
En cuanto a su filosofía de juego, fue contundente: “El martes cuando hablé con los jugadores, les dije que no era mi característica ir a ver qué pasa en el partido, yo voy a ir a ganar a cualquier cancha. Después voy con la intención de ir a ganar el partido, pero los partidos después se desenvuelven de alguna manera y si te toca perder, lo fundamental es la forma”.
Un vínculo profundo con el club y la ciudad
El sentido de pertenencia es uno de los pilares en la identidad de Candia. “Lo tengo pegado en la piel, siempre vestido de Patronato. Es un sentimiento porque llevo 30 años en el club y me pasó de todo: alegrías y tristezas”, afirmó.
Su historia en la institución está atravesada por múltiples etapas, desde sus inicios como jugador hasta su presente como entrenador. Ese recorrido, según explicó, le permitió construir una conexión emocional que va más allá del rol profesional.
Además, recordó sus orígenes y su decisión de quedarse en Paraná: “Vine a estudiar asistente social. Soy de San José de Feliciano. Después estuve en la UTN y estuve en programación, pero algo tenía que hacer. Después llegó un momento en el que laburaba de lo que sea porque quería quedarme en Paraná”.
En ese camino, también rememoró momentos difíciles dentro del club: “Nos quedamos varios a pelearla y no nos alcanzó porque éramos muchos pibes”, relató sobre una etapa compleja en la historia de la institución.
El mensaje a los hinchas en un momento delicado
Marcelo Candia: “Hay que defender al club” también incluyó un mensaje directo hacia los hinchas, en medio de un contexto deportivo exigente y con el equipo en una situación comprometida en la tabla.
“A los hinchas, les pido paciencia y ojalá que el sábado vengan tranquilos, porque se percibe el murmullo en la cancha. El hincha tiene que entender que, si bien, hay momentos complicados, el murmullo en la cancha influye en algunos de los jugadores y le cuesta”, expresó.
En contraposición, destacó el valor del apoyo: “En cambio, si ese murmullo, se convierte en apoyo, pese a que el resultado no sea el esperado, creo que el equipo va a responder. Le pido al hincha que venga con esa intención”.
El entrenador también fue claro respecto a la exigencia interna: “Ahora, estamos defendiendo los colores, la historia y esta institución. No me gusta ver al club en los últimos puestos de la tabla y la presión del descenso es muy fea, porque afecta a los jugadores, al club y a las inferiores. Hay que defender al club y al que no quiera hacerlo, quedará afuera. Un jugador que se le da la posibilidad de jugar y está parado en la cancha, conmigo duraría minutos en el campo”.
Identidad, autocrítica y compromiso
Candia también reflexionó sobre su crecimiento personal dentro del fútbol y su rol como entrenador. “Soy muy autocrítico conmigo, trato de fijarme en qué me equivoco para aprender. Eso es una fortaleza mía”, señaló.
En cuanto a su lugar en la historia del club, expresó: “Creo que mi nombre en la historia del club está firme y eso, no me lo saca nadie, pero tampoco, me pongo a la altura de los jugadores y los técnicos que lograron ascensos en Patronato”.
Además, valoró el reconocimiento que recibe: “Cuesta creerlo, pero disfruto mucho del cariño que me brinda la gente”, afirmó.
Sobre su futuro, dejó en claro su postura: “Durante estos años, me ha ido bien y me he ganado el respeto del ambiente del fútbol. También he recibido propuestas, incluso, superadoras en lo económico, pero si no son superadoras en lo deportivo, yo de mi casa no me voy a ir”.
El sostén familiar y la pasión por el fútbol
El entrenador también destacó el rol de su familia en su carrera: “Me tienen que aguantar (mi familia). El día que perdimos con Gimnasia y Tiro acá era mi cumpleaños y lo que menos quería era que pierdan. Ellos estuvieron esperándome. Llegué a las 11 y algo y ya estaba durmiendo. No había forma, no estaba feliz (por el resultado)”.
“Lo vivo de esa manera y me tienen que aguantar. Siempre tenemos discusiones porque soy tan loco de esto que el día de mañana me dicen que me voy a arrepentir. Lo vivo de esa manera, no tengo otra forma”, agregó.
Finalmente, cerró con una reflexión que resume su presente: “Más orgulloso no puedo estar de todo lo que vengo haciendo y justo en el lugar que quiero. Soy terriblemente feliz y la gente que se quede tranquila. Pensemos en el sábado, que tenemos que llenar nuestra cancha. Tenemos que ganarle a Maipú y después vemos”.