La planta de FATE continúa cerrada pese a la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Nación. Desde el sindicato y cámaras empresarias alertan que la apertura de importaciones podría profundizar la crisis y afectar a otras compañías del rubro.
La crisis en FATE atraviesa horas decisivas y amenaza con extenderse a todo el sector del neumático. Este sábado, trabajadores denunciaron que la empresa mantiene la planta cerrada pese a la conciliación obligatoria dictada días atrás por la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Los operarios que se presentaron a cumplir funciones no pudieron ingresar y permanecieron en los accesos de la fábrica. Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) aseguraron que la firma incumple la medida oficial que buscaba retrotraer más de 900 despidos y abrir una instancia de negociación, e interpretan la situación como un lockout patronal.
Más de 900 despidos y un conflicto en escalada
La conciliación obligatoria, dispuesta por 15 días, intentaba encauzar el conflicto laboral tras la desvinculación masiva de empleados. Sin embargo, el cierre de la planta profundizó la tensión.
Desde la Federación Argentina del Neumático advirtieron que el ajuste no comenzó ahora. Según señalaron, desde fines de 2024 la empresa viene reduciendo personal y el número total de desafectados se acercaría a los 1.900 trabajadores.
Impacto de la apertura de importaciones
El gerente de la Federación, Diego Pastor, sostuvo que la crisis se agravó por la apertura de importaciones y la eliminación de aranceles. “Cualquier empresario que trabaja en la formalidad en Argentina tiene un costo operativo asfixiante. Si debe competir con un producto importado que entra sin aranceles, es imposible”, afirmó en declaraciones televisivas.
Desde el sector advierten que, de mantenerse la actual política comercial, otras empresas nacionales podrían atravesar situaciones similares a la de FATE. También descartaron cambios en materia de comercio exterior en el corto plazo.
Riesgo para el empleo y la producción
La continuidad del conflicto genera preocupación por la posible pérdida de capacidades productivas y empleo en toda la cadena del neumático. Empresarios y trabajadores coinciden en que el escenario combina caída del poder adquisitivo, competencia externa creciente y altos costos internos.
Además, desde la cámara sectorial alertaron sobre la calidad de algunos neumáticos de bajo costo que ingresan al país y su eventual impacto ambiental en el mediano plazo.
Mientras tanto, la resolución del conflicto en FATE aparece como un test clave para el futuro del sector industrial del neumático en Argentina, en un contexto de fuerte tensión entre apertura comercial y sostenimiento de la producción local.