REDACCIÓN ELONCE
La declaración de urgencia sanitaria busca fortalecer la atención en Entre Ríos. El director de Salud Mental explicó qué implica la medida y los desafíos pendientes.
La urgencia sanitaria en salud mental declarada por el Gobierno de Entre Ríos busca acelerar medidas para fortalecer la red de atención, reforzar recursos humanos y materiales y mejorar la respuesta del sistema frente a una demanda que, según las autoridades, viene creciendo desde hace más de dos décadas. Así lo explicó el director general de Salud Mental del Ministerio de Salud provincial, Esteban Dávila, quien aseguró que la decisión coloca a esta problemática "en un nivel de prioridad" dentro de las políticas públicas.
En diálogo con Elonce, el funcionario indicó que la declaración permite agilizar trámites administrativos, revisar recursos y potenciar el funcionamiento de los distintos efectores sanitarios dedicados a la salud mental. "La urgencia sanitaria significa que se pone en un nivel de prioridad las problemáticas de salud mental para poder agilizar todo lo que tenga que ver con el abordaje de estos problemas, revisar recursos, potenciar y reforzar los efectores asistenciales y ayudar a fortalecer la red de salud mental", explicó.
Dávila sostuvo que el objetivo no solo apunta a mejorar la atención de quienes ya presentan un trastorno mental, sino también a fortalecer las estrategias de prevención y promoción para intervenir antes de que aparezcan los problemas.
Una problemática que atraviesa todas las edades
El director de Salud Mental remarcó que las consultas no se concentran en un grupo etario determinado, sino que alcanzan a toda la población.
"Los problemas de salud mental atraviesan todo el ciclo de la vida", afirmó, aunque señaló que actualmente resulta prioritario trabajar con adolescentes por tratarse del grupo que sostendrá la sociedad en los próximos años. No obstante, aclaró que también se registran problemáticas en niños, adultos y personas mayores.
El funcionario diferenció además los trastornos mentales propiamente dichos de los llamados "padecimientos mentales", es decir, situaciones de sufrimiento vinculadas al contexto social y económico que, aunque no siempre constituyen un diagnóstico psiquiátrico, también generan una creciente demanda en el sistema sanitario.
"Nos encontramos con personas que no las vamos a diagnosticar con un trastorno puntual, pero que están sufriendo o tienen niveles más altos de ansiedad o estrés por el contexto en el que viven. Eso también se transforma en una demanda para las áreas que trabajamos en salud mental", señaló.
Ansiedad, consumo y suicidio, entre las principales preocupaciones
Consultado sobre las problemáticas más frecuentes que atiende el sistema público, Dávila indicó que hoy predominan los trastornos del estado de ánimo, los trastornos de ansiedad, el consumo problemático de sustancias y las situaciones vinculadas al suicidio.
"Lo que más se ve hoy son los trastornos del estado de ánimo, los trastornos ansiosos, el consumo por sustancias y tenemos una situación con una incidencia muy alta que tiene que ver con las problemáticas de suicidio", advirtió.
En ese sentido, insistió en que la salud mental debe abordarse de manera integral y con la participación de distintos organismos del Estado.
Por ello, la urgencia sanitaria también prevé la conformación de una comisión interministerial para articular acciones con áreas como Educación y Desarrollo Humano, entre otras, con el objetivo de fortalecer las tareas preventivas y acompañar a los sectores más vulnerables.
Cómo está integrada la red de atención en Entre Ríos
Dávila explicó que la red pública de salud mental de Entre Ríos está integrada por cuatro hospitales especializados, nueve hospitales generales con servicios específicos de salud mental y más de 200 centros de atención primaria distribuidos en toda la provincia.
No obstante, reconoció que todavía existen desafíos importantes para ampliar la capacidad de respuesta.
En ese marco, adelantó que uno de los objetivos de la urgencia sanitaria será acelerar la creación de dispositivos intermedios previstos por la Ley Nacional de Salud Mental, como hospitales de día y casas de medio camino, destinados a acompañar procesos terapéuticos sin necesidad de internaciones prolongadas.
"Con esta urgencia pretendemos que estos proyectos se puedan generar con mayor celeridad y concreción. Esto tiene que transformarse en una política de Estado a largo plazo", expresó.
"Es un problema que viene creciendo desde hace 25 años"
El funcionario aseguró que la situación actual no surgió de manera repentina, sino que responde a un proceso sostenido en el tiempo.
"Desde los registros que existen desde el año 2001 la problemática de salud mental viene creciendo. Ha sido investigado por organismos internacionales y el crecimiento no fue acompañado por la asistencia. Este no es un problema de hoy; es un problema que viene desde hace años", sostuvo.
Por ese motivo, consideró que la respuesta no puede limitarse únicamente al sistema sanitario, sino que requiere el compromiso de toda la sociedad.
"Hablar de salud mental es hablar de salud integral. Es un concepto muy amplio y la corresponsabilidad nos involucra a todos", afirmó.
La ley, los especialistas y los desafíos pendientes
Respecto de la Ley Nacional de Salud Mental, Dávila consideró que debe ser revisada, aunque sostuvo que todavía existen aspectos centrales que no lograron implementarse plenamente.
"Creo que la ley todavía no ha podido expresar todo lo que tiene que expresar. Como toda norma puede revisarse, pero primero tenemos que lograr que se aplique en su máxima expresión", manifestó.
También reconoció que existe una escasez de profesionales especializados, especialmente psiquiatras, una problemática que —dijo— se repite en todo el continente.
Frente a ese escenario, el Ministerio de Salud avanza junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en capacitaciones destinadas a profesionales no especializados, con el objetivo de fortalecer la primera escucha y reducir las brechas de acceso a la atención.
Finalmente, Dávila destacó la importancia de visibilizar la problemática e invitó a la población a utilizar la Línea 135, disponible las 24 horas y de manera gratuita para brindar asistencia y orientación en situaciones de crisis.