La perra Olivia desapareció el lunes durante un paseo por el Patito Sirirí y fue encontrada atrapada en un desagüe. El animal regresó ileso a su hogar tras un operativo municipal. Su dueño, Juan Coloma, relató a Elonce la búsqueda y agradeció la solidaridad de quienes participaron del rescate.
El rescate de Olivia, una perra que permaneció atrapada en un caño subterráneo, se produjo este jueves por un operativo encabezado por personal municipal. El animal fue encontrado con vida tras varios días de búsqueda y regresó ileso a su hogar. Su dueño, Juan Coloma, destacó que la intervención fue decisiva ante la posibilidad de que las lluvias inundaran el desagüe.
“Fue un milagro realmente que ella esté hoy acá con vida”, expresó Coloma a Elonce, todavía emocionado por el reencuentro. La perra, que lleva 11 años junto a su familia, había desaparecido durante un paseo habitual por la zona de El Patito Sirirí, donde acostumbraba jugar.
Según relató, su pareja Natalia había llevado a Olivia al lugar el lunes por la tarde. Al momento de regresar, cerca de las 16 horas, advirtió que no aparecía. El dueño recordó la incertidumbre de al momento de perder a Olivia cuando recordó lo que su pareja le había consultado: “Me pregunta si no estaba en casa la perra porque no la encontraban. Se hizo la noche y nada”. La familia comenzó una búsqueda desde ese instante, que se extendió durante varios días.
Los ladridos que permitieron encontrar a Olivia
Ante la desaparición, los familiares difundieron fotografías en redes sociales, contactaron a proteccionistas y ofrecieron una recompensa. “Pensamos que la habían robado”, reconoció Coloma, quien explicó que recorrieron reiteradamente la zona sin obtener respuestas.
La situación cambió durante la madrugada del jueves, cuando una amiga de la familia, identificada como Samira, escuchó los quejidos de una perra cerca del sitio donde había desaparecido. El aviso permitió localizar a Olivia dentro de un caño, a unos 20 metros del punto por el que habría ingresado.
“Estaba a 20 metros o menos de donde cayó, porque era un pozo, como un caño que no tenía salida. Si hubiese llovido, Olivia se hubiese ahogado”, señaló. La preocupación aumentó al comprobar que el animal no podía salir por sus propios medios.
Un operativo contrarreloj y el compromiso de los rescatistas
La Policía, Bomberos y personal municipal intervinieron para concretar el rescate. Según Coloma, los trabajadores debieron romper parte de la estructura y enfrentar una malla que protegía el conducto, mientras aguardaban maquinaria especializada.
Sin embargo, continuaron trabajando manualmente. “No pararon nunca y cuando llegó la máquina ya la habían rescatado”, destacó. También recordó que un empleado municipal decidió permanecer después de finalizar su turno: “No, yo de acá no me voy”, respondió cuando le ofrecieron retirarse.
El propietario agradeció especialmente al director de Control Urbano, Miguel Diez, y a todos los participantes. “Era como que ellos estaban sacando a su perro, en la forma que se movían y trabajaban”, sostuvo.
El regreso a casa y una familia emocionada
Tras el operativo, Olivia regresó a su hogar sin lesiones aparentes. “Salió ilesa, tomó mucha agua y le dimos de comer un poquito”, contó Coloma. Horas después comenzó a llover, circunstancia que reforzó su convicción de que el rescate había llegado justo a tiempo.
Durante la búsqueda, la familia también recibió un mensaje desde un número con característica de Chaco, cuyos remitentes afirmaban tener al animal. Coloma explicó que enviaron una fotografía aparentemente manipulada y se negaron a proporcionar un video, por lo que sospecharon que se trataba de un intento de engaño.
Hoy, Olivia descansa nuevamente en su cama, rodeada de quienes la acompañan desde hace más de una década. “Es un miembro de la familia. Donde vamos, ella va con nosotros”, expresó su dueño.
El episodio dejó, además, una reflexión sobre la solidaridad: “Me tocó vivir este mal trago, pero a su vez también ver las cosas buenas que hay cuando la gente se une para algo”, concluyó.