REDACCIÓN ELONCE
Los nuevos medicamentos para tratar la obesidad ofrecen resultados prometedores, pero también presentan riesgos. Los especialistas Ariel Gómez y Mariana Freitas explicaron a Elonce sus beneficios, efectos adversos y la importancia del seguimiento médico.
Los nuevos medicamentos para tratar la obesidad ofrecen alternativas terapéuticas respaldadas por investigaciones científicas, aunque su utilización sin supervisión profesional puede provocar complicaciones. Así lo explicaron los médicos Ariel Gómez y Mariana Freitas durante una entrevista en Elonce, en la que analizaron los beneficios, las contraindicaciones y la importancia de acompañar estos tratamientos con hábitos saludables.
Freitas, especialista en clínica médica con formación de posgrado en nutrición y obesidad, explicó que todavía persiste una percepción equivocada sobre esta patología. "Es una idea bastante difundida esta de que es una cuestión estética o de falta de voluntad, pero la realidad y la evidencia demuestran que la obesidad es una enfermedad, es una enfermedad crónica y bastante compleja", afirmó.
La profesional señaló que intervienen factores genéticos, ambientales, culturales, conductuales y emocionales. Por eso, destacó que cada paciente necesita una evaluación individualizada que contemple su salud cardiovascular y metabólica, alimentación, actividad física, descanso y manejo de las emociones.
Nuevos medicamentos para la obesidad: beneficios y riesgos
Uno de los principales temas abordados fue la creciente utilización de medicamentos inyectables para adelgazar. Freitas reconoció que representan un avance importante, pero advirtió sobre el peligro de considerarlos productos de uso libre. "Por primera vez en la historia de la medicina hay medicamentos específicos que tienen rigor científico, que hay un respaldo serio por detrás de ellos", sostuvo.
Sin embargo, aclaró que no todas las personas pueden utilizarlos. "Son medicamentos que cuando están bien utilizados son muy buenos, pero son medicamentos que tienen efectos adversos, que tienen contraindicaciones", remarcó. Entre las reacciones más frecuentes mencionó náuseas y molestias gastrointestinales, mientras que entre las complicaciones graves, aunque poco frecuentes, señaló la pancreatitis.
También advirtió que determinados tratamientos pueden modificar la absorción de anticonceptivos orales y aumentar el riesgo de embarazos no deseados. Por ese motivo, insistió en revisar los antecedentes clínicos y las posibles interacciones con otros medicamentos antes de indicar cualquier tratamiento.
Qué sucede cuando se suspende la medicación
Otra de las inquietudes estuvo relacionada con la duración de los tratamientos. Freitas explicó que, al tratarse de una enfermedad crónica, la suspensión de los medicamentos puede favorecer la reaparición de los síntomas. Comparó esta situación con otras patologías que requieren tratamientos prolongados, como la hipertensión arterial.
La especialista indicó que habitualmente se comienza con dosis bajas, que aumentan progresivamente según la respuesta del paciente. Posteriormente, el profesional evalúa la dosis de mantenimiento y la posibilidad de reducir o suspender el medicamento. "Hay excepciones donde los podemos retirar, pero son las excepciones", señaló, en referencia al esquema que describió durante la entrevista.
Por su parte, Gómez explicó que los medicamentos conocidos como agonistas del receptor GLP-1 pertenecen a una familia farmacológica desarrollada desde 2005 y 2006, inicialmente destinada al tratamiento de la diabetes. Destacó que las nuevas formulaciones cuentan con investigaciones amplias, aunque aclaró que la vigilancia de sus efectos adversos debe continuar.
La importancia de conservar la masa muscular
Freitas puso especial atención en las consecuencias que pueden aparecer durante tratamientos prolongados. "A mediano y largo plazo aparecen los déficits nutricionales y la pérdida de masa muscular, que es un problema serio", advirtió.
En ese sentido, recomendó incorporar ejercicios de fuerza al menos dos o tres veces por semana, junto con una alimentación adecuada y controles profesionales. También pidió desconfiar de las soluciones rápidas. "Esto de las dietas muy extremas no son buenas. Y el medicamento como algo mágico tampoco es bueno", expresó.
Finalmente, resumió los tres pilares del abordaje terapéutico: cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en determinados casos, cirugía bariátrica. "Los dos últimos son opcionales, son complementarios, pero el que no puede faltar son los cambios en el estilo de vida", concluyó. Los especialistas coincidieron en que el acompañamiento médico, emocional y familiar resulta fundamental, sin culpabilizar a quienes atraviesan esta enfermedad.