La caminata concluyó este domingo con una misa encabezada por Jorge García Cuerva, quien llamó a fortalecer los vínculos sociales y dejar atrás el odio. Los participantes recorrieron casi 60 kilómetros desde Liniers, acompañados por un operativo de asistencia.
La 52ª Peregrinación Juvenil a Luján terminó este domingo con la llegada de miles de personas a la Basílica y la celebración de la misa central. Después de casi 60 kilómetros de caminata desde Liniers, los fieles completaron un recorrido marcado por la lluvia, los pedidos personales y los agradecimientos.
La partida oficial se realizó el sábado a las 10 desde el Santuario de San Cayetano, aunque numerosos participantes habían comenzado a caminar el viernes. Familias, jóvenes, grupos de amigos y comunidades parroquiales se sumaron a la convocatoria desde distintos puntos.
La misa de cierre fue encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva. Durante su homilía, pidió “estar más unidos que nunca” y llamó a terminar con la descalificación, la intolerancia y el odio.
Un mensaje centrado en la convivencia
García Cuerva planteó la necesidad de reconstruir los vínculos sociales y respetar a quienes piensan diferente. Su mensaje en Luján puso el acento en recuperar el diálogo como herramienta para afrontar las diferencias.
También convocó a acompañar especialmente a las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Mencionó a los adultos mayores, las personas con discapacidad, quienes no tienen trabajo y quienes viven en la calle.
El arzobispo incluyó en ese pedido a los adolescentes afectados por las drogas e invitó a llevarles el “abrazo de María”. Ese llamado estuvo relacionado con el lema elegido para esta edición: “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”.
La lluvia acompañó buena parte del recorrido
Las precipitaciones estuvieron presentes durante buena parte del sábado, pero los peregrinos continuaron avanzando hacia Luján. Muchos completaron el trayecto después de varias horas de marcha, mientras otros se incorporaron desde puntos intermedios.
Entre las motivaciones de quienes participaron aparecieron pedidos por la salud, el trabajo y el bienestar de sus familias. También hubo personas que caminaron para agradecer, cumplir promesas o acompañar a sus seres queridos.
La columna principal atravesó Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez. Durante el recorrido funcionaron más de 60 puestos sanitarios, además de ambulancias, hospitales de campaña y espacios de asistencia.
La expectativa por la visita papal
La edición de este año también estuvo atravesada por la expectativa ante la visita de León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. De acuerdo con la agenda mencionada en la información proporcionada, el pontífice tiene previsto visitar Luján y celebrar una misa en la Basílica.
Antes de la caminata, García Cuerva había relacionado esa expectativa con la participación de los fieles. “Este año la presencia del santo padre en noviembre impulsa a muchos a salir, porque creo que todos estamos entusiasmados con su visita”, había expresado.
Con la celebración central y el arribo de los últimos grupos, concluyó una tradición que lleva más de cinco décadas. La llegada a Luján reunió nuevamente historias personales, promesas y agradecimientos, después de dos jornadas de peregrinación.