REDACCIÓN ELONCE
A días de la 44ª edición, Horacio González, uno de los pioneros caminantes, recordó a Elonce cómo nació la histórica peregrinación. Todo comenzó a principios de los años 80 con dos caminantes, un recorrido de 90 kilómetros y una tormenta que no logró detenerlos.
La Peregrinación de los Pueblos (Hasenkamp–Paraná) se prepara para celebrar su 44ª edición el próximo 16 de octubre y, en la previa de una nueva manifestación multitudinaria de fe, Horacio González, uno de los primeros peregrinos, recordó a Elonce cómo fueron aquellos primeros pasos que dieron origen a una tradición que lleva más de cuatro décadas.
La historia comenzó a principios de los años 80, dentro de un pequeño grupo de hombres vinculados al Movimiento de Schoenstatt. González contó que se reunían cada jueves en un lugar sencillo para conversar sobre la fe, "el hombre nuevo" y la transformación del corazón. En ese ámbito comenzó a gestarse la idea de realizar una entrega especial a María.
Fue entre septiembre y octubre de 1982 cuando dos integrantes del grupo propusieron visitar a la Virgen recorriendo los aproximadamente 90 kilómetros que separaban Hasenkamp de Paraná. "Vayamos a visitar a la Virgen como entrega, como ofrecimiento para darle nuestro corazón a María", recordó González sobre aquella propuesta.
El primer intento y una tormenta en el camino
La iniciativa inicialmente contemplaba hacer el trayecto en bicicleta, algo que ya parecía desafiante por la distancia. Sin embargo, poco después los impulsores cambiaron de idea y decidieron emprender el recorrido caminando. "Los miré y les dije: ‘Ustedes están relocos’", recordó entre risas González.
Los pioneros fueron Jorgito y Amelio. En aquel primer intento, una fuerte tormenta los sorprendió cuando apenas habían recorrido unos 15 kilómetros y tuvieron que interrumpir la marcha. Lejos de abandonar el proyecto, una semana después volvieron a intentarlo y consiguieron completar la experiencia.
Al año siguiente, el grupo se amplió y fueron cuatro quienes emprendieron el camino. "Fue una experiencia de vida muy hermosa, pero no es un caminar, es un peregrinar. Peregrinar hacia Dios buscando un cambio en nuestros corazones", expresó González al explicar el sentido que tuvo desde sus orígenes.
De cuatro caminantes a una peregrinación multitudinaria
Con el correr de las ediciones, aquella iniciativa protagonizada por un puñado de personas comenzó a sumar participantes hasta convertirse en una de las manifestaciones religiosas más convocantes de la región. Para González, sin embargo, el espíritu permanece intacto: "Lo importante es cada peregrino que va con su mochila al santuario a ofrecer sus tristezas, sus pedidos y sus alegrías".
El histórico caminante participó de prácticamente todas las ediciones y solamente faltó a una. Actualmente tiene 68 años y continúa completando el trayecto. "Veía gente grande caminando, hoy tengo 68 y sigo haciéndolo, gracias a Dios, hasta que la Virgen lo disponga", manifestó.
Ahora se prepara para volver a ser parte de la 44ª Peregrinación de los Pueblos, que comenzará el 16 de octubre desde Hasenkamp. Antes de despedirse, invitó a quienes quieran vivir la experiencia: "Es una peregrinación muy linda, de entrega a Dios. No hace falta más que venir con un par de medias, una gorra y después caminar. Dios hace todo".