Mientras la Justicia avanza con la causa y ambos acusados permanecen detenidos, el padre de Luciano Emerí volvió a reclamar que el crimen no quede impune. “No podemos esconder la mugre debajo de la alfombra, necesitamos justicia”, afirmó en diálogo con Elonce.
El crimen de Luciano Emerí continúa bajo investigación judicial y este miércoles se dictó prisión preventiva para Lautaro Molaro, de 21 años, segundo detenido en la causa. La medida se extenderá hasta el 6 de marzo, misma fecha en que vence la preventiva de Juan Pablo Sotelo, el primer acusado. En ese marco, el padre del joven expresó con profundo dolor que su familia quedó “destrozada” y pidió que la muerte de su hijo no quede impune.
Luciano Emerí fue hallado sin vida, calcinado dentro de su auto incendiado en un camino rural de Cerrito. La investigación avanza bajo la órbita de la Justicia entrerriana, mientras la familia atraviesa un profundo dolor.
“Dejaron una familia destrozada”
En diálogo con Elonce, el padre de la víctima, Fabián Emerí, aseguró que la familia está “destrozada” y pidió que la causa avance hasta las últimas consecuencias.
“A estos muchachos, Sotelo y Molaro, no los entiendo porque para Luciano todos eran amigos. Yo siempre le decía que no todos son amigos y que no se confíe, pero él me decía que yo era así porque soy policía. Yo le explicaba que a mí la policía me ayudó a diferenciar lo bueno de lo malo”, expresó conmovido.
El hombre relató que siempre intentó advertirle a su hijo sobre los riesgos de confiar en determinadas personas. “Siempre trataba de enseñarle a tener cuidado con las personas. Me extraña que hayan tomado demasiado ensañamiento con mi hijo”, sostuvo.
El momento más duro
El padre también recordó el instante en que recibió la noticia de la muerte de Luciano. “Queremos seguir adelante con esto y que no quede impune, así no se puede estar. A mí me pasó: yo estaba tranquilo en mi casa y vino la policía a notificarme de la muerte de mi hijo”, relató.
La crudeza del hecho y la forma en que fue cometido profundizaron el impacto en la comunidad. Según la investigación, los acusados habrían asesinado al joven y luego incendiado su vehículo con el cuerpo en su interior en un intento por eliminar pruebas.
“No podemos esconder la mugre debajo de la alfombra”
En su testimonio, el padre insistió en la necesidad de que la Justicia actúe con firmeza. “No podemos esconder la mugre debajo de la alfombra, necesitamos justicia. No podemos perdonar estas cosas”, afirmó.
Además, hizo referencia a antecedentes que, según su mirada, no deberían haber sido minimizados. “Sotelo robó una camioneta a un vecino, salió a dar una vuelta con unos amigos. No hay que perdonar las travesuras porque después estas cosas escalan y terminan mal”, manifestó.
Mientras la causa judicial continúa y ambos acusados permanecen detenidos, la familia Emerí intenta sobrellevar el duelo en medio del proceso penal. El pedido de justicia se convirtió en el eje de su lucha, con la esperanza de que el crimen de Luciano no quede impune y que la comunidad no vuelva a atravesar un dolor semejante.