Leonardo Airaldi rechazó ante el tribunal las acusaciones en su contra y negó cualquier vínculo con un supuesto plan para atentar contra funcionarios judiciales en Entre Ríos.
En el marco del juicio que lo tiene como principal acusado, Leonardo Airaldi negó de manera categórica haber participado en un supuesto plan para asesinar al fiscal José Ignacio Candioti. Durante su declaración, el imputado rechazó las versiones que lo vinculan con amenazas y aseguró: “En ningún momento se me ocurrió hacer una amenaza a él o a otra persona”.
El Tribunal que lleva adelante el proceso, centrado en una presunta red narcocriminal que habría operado entre 2019 y 2024 en Diamante y Paraná, resolvió además rechazar todos los planteos realizados por la defensa. La acusación sostiene que Airaldi habría actuado como líder, proveedor y financista de la organización, una imputación que el acusado también negó.
En el inicio de su exposición, Airaldi brindó detalles personales: indicó que tiene 43 años, que nació en Mar del Plata y que es padre de dos hijos. También señaló que se encuentra en pareja desde fines de 2022 y repasó aspectos de su historia familiar vinculada al ámbito agropecuario.
Perfil personal y antecedentes familiares
Durante su declaración, el imputado hizo hincapié en sus raíces familiares, describiendo una trayectoria ligada a la producción rural a lo largo de varias generaciones. Mencionó además el fallecimiento de su padre en el año 2000 y detalló que su madre se desempeña como profesora de literatura y productora agropecuaria.
En cuanto a su formación académica, sostuvo que cursó estudios tanto en Ciencias Económicas como en Abogacía, aunque aclaró que no llegó a completar ninguna de las dos carreras. Según su relato, su perfil se orientó principalmente hacia la actividad empresarial.
Uno de los tramos más extensos de su intervención estuvo dedicado a explicar su situación económica y patrimonial. Airaldi aseguró que participa en al menos seis estructuras empresariales, entre sociedades y fideicomisos vinculados a actividades agropecuarias e inmobiliarias, con presencia tanto en Entre Ríos como en la Ciudad de Buenos Aires.
El entramado económico bajo análisis judicial
Según su declaración, sus ingresos anuales rondaban los 50 millones de pesos, equivalentes a unos cuatro millones mensuales, cifras que contrastan con otras estimaciones incorporadas a la causa judicial. En ese sentido, buscó justificar el origen de sus recursos en actividades lícitas.
Airaldi también afirmó que no posee bienes registrados a su nombre personal. Entre ellos, mencionó campos de gran extensión —algunos de más de mil y hasta dos mil hectáreas—, así como propiedades urbanas, vehículos de trabajo y embarcaciones utilizadas en tareas rurales.
La fiscalía, sin embargo, sostiene que ese entramado societario podría haber sido utilizado como pantalla para actividades ilícitas, una hipótesis que forma parte del núcleo de la acusación y que será analizada a lo largo del proceso judicial.
La acusación por el presunto plan criminal
Uno de los momentos más delicados de la audiencia se produjo cuando el imputado se refirió a la denuncia que lo vincula con un supuesto plan para asesinar al fiscal Candioti, al juez Leandro Ríos y al ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia.
Lejos de avalar esa versión, Airaldi expresó su solidaridad con el fiscal presente en la sala y remarcó que jamás atentaría contra la vida de otra persona. “Lo que más amo es la vida y nunca se me pasaría por la cabeza hacer algo así”, según información de Uno, en un intento por desmarcarse de las graves acusaciones.
Cabe recordar que la hipótesis surgió a partir de declaraciones atribuidas a Daniel 'Tavi' Celis, quien vinculó a Airaldi con un presunto plan criminal mientras ambos se encontraban detenidos. A raíz de esos dichos, se dispusieron medidas de seguridad adicionales y se abrió una investigación paralela.