REDACCIÓN ELONCE
La tenencia responsable de mascotas volvió al centro del debate tras recientes ataques de perros. El veterinario Rubén Rodríguez explicó a Elonce qué deben evaluar las familias antes de incorporar un animal y advirtió sobre la responsabilidad de los tutores.
La tenencia responsable de mascotas comienza antes de incorporar un perro a la familia y requiere evaluar la raza, el tamaño, el comportamiento esperado y el tiempo disponible para su cuidado. Así lo explicó a Elonce el médico veterinario Rubén Rodríguez, quien analizó el tema a raíz de recientes episodios de ataques de perros, algunos de ellos contra niños.
El profesional señaló que la elección del animal constituye un aspecto central para evitar problemas posteriores. “Creo que la tenencia arranca desde el momento que estamos por agrandar la familia y agregar un nuevo integrante. Es un momento muy importante donde tenemos que elegir si va a ser un cachorro, un adulto, un perro de raza o un perro mestizo”, sostuvo.
En ese sentido, Rodríguez se refirió particularmente a determinadas razas que pueden ocasionar lesiones graves debido a sus características físicas. “Yo no estoy en contra para nada de estas razas en particular, pero no creo que sean para aquellas personas que se inician en lo que es tener una mascota y agrandar la familia, porque necesitan otro tipo de cuidado. Hay que ser muy estricto con todo lo que es la tenencia responsable”, manifestó.
Los cuidados básicos y las características de cada perro
El veterinario enumeró una serie de condiciones indispensables para garantizar el bienestar de los animales. “Cuando hablo de tenencia responsable, hablamos de los pilares básicos: que tengan un buen lugar donde dormir, protegido del viento, del frío y del sol; agua, una buena alimentación y los paseos diarios o el tiempo que uno le pueda dedicar”, explicó.
También remarcó que determinadas razas fueron seleccionadas durante generaciones para cumplir funciones específicas. Como ejemplo mencionó al dogo argentino y sostuvo que esas características deben ser consideradas antes de decidir incorporarlo al hogar.
“Uno tiene que entender que en sus orígenes el perro fue diseñado. La mayoría de las razas fueron seleccionadas durante generaciones con cruzas, selecciones y consanguinidad muchas veces para tener ciertas características que los hacen muy funcionales para determinado uso”, señaló. Y ejemplificó: “Un dogo llega a agarrar una persona y hay que tener en cuenta que se diseñó para cazar jabalí o puma. Entonces, después imaginate que tenemos un arma en la casa. Si no lo sabemos usar, si no le dedicamos el tiempo, son más difíciles de criar”.
La importancia de la crianza y la socialización
Rodríguez consideró que criar determinados perros requiere mayores conocimientos y límites claros. “No es lo mismo criar un border collie, por ejemplo, que es un perro sumamente inteligente y obediente, que algunas de estas otras razas que son muy inteligentes también, pero no son tan obedientes. Necesitan una crianza bastante más fuerte. Con esto no hablo de golpes, sino de ser más estricto, de saber, de tener conocimiento para evitar este tipo de problema”, aclaró.
El profesional aseguró que muchos episodios que conoció en Paraná tenían antecedentes relacionados con la forma en que los animales habían sido criados. “He visto la mayoría de casos que han pasado acá en Paraná y fueron casos en los que realmente se podía esperar ese comportamiento de los animales por cómo fueron criados, cómo fueron vinculados y lo mal que fueron socializados”, afirmó.
Ante este escenario, consideró necesario avanzar con mayores controles. “Debería haber un registro y un control de lo que son las razas potencialmente peligrosas. Acá en Paraná se había llegado más o menos a un acuerdo diciendo que potencialmente peligrosos eran todos los perros mayores de 30 kilos, porque pueden generar un daño”, indicó.
“Todos los perros pueden ser peligrosos”
El veterinario aclaró que la posibilidad de una mordedura no se limita exclusivamente a perros de gran porte. “Si vamos a las estadísticas, el perro que más muerde es el caniche y segundo es el ovejero. Tengamos en cuenta que en realidad todos los perros pueden ser peligrosos. Ha habido casos muy serios en bebés que han mordido caniches, así que tampoco hay que subestimarlo”, expresó.
Según explicó, en la mayoría de los episodios existen factores previos relacionados con la crianza, la interpretación de las señales del animal o una socialización deficiente. “Perros sociópatas existen, hay muy pocos. La mayoría entienden mal las señales o no están bien educados porque se vuelven una moda y hacen que uno los adquiera porque se lo regaló un vecino, se lo compró el vecino o le gustó su tamaño o su forma”, sostuvo.
“Eso es un problema muy serio porque después no entendemos cómo hay que criarlo, no tenemos el tiempo para dedicarle y no podemos bajar su actividad física. Ellos tienen una energía impresionante y ahí vienen los problemas”, agregó Rodríguez.
La advertencia sobre los perros de gran porte
El veterinario sostuvo que existen razas que pueden ser consideradas potencialmente peligrosas debido, fundamentalmente, al daño que pueden ocasionar. “Las razas son potencialmente peligrosas, eso es real. En general, como te digo, cualquier perro que pase los 30 kilos”, señaló.
Como ejemplo de la evolución en la selección de determinados animales mencionó al bóxer. “El bóxer, por ejemplo, era un perro que se hizo para pelea en la historia, realmente se utilizaba para eso. Hoy en día es el más indicado para los chicos. La gente fue seleccionando aquellos individuos que fueron más aptos y más cariñosos y terminamos teniendo un osito de peluche”, explicó.
En cambio, se refirió a la proliferación de otras razas: “No está pasando con el pitbull, por ejemplo, que se volvió una moda. Lo que es Córdoba, lo que es el norte, es impresionante la cantidad de animales que hay. La mayoría, si uno recorre barrios un poco más humildes, están en la calle directamente. Tienen dueños, pero esos perros están todo el tiempo generando un peligro, no únicamente para las personas, sino para las otras mascotas”.
La responsabilidad corresponde a los tutores
Rodríguez puso especial énfasis en que el cuidado y control del animal corresponde a su tutor. Como ejemplo mencionó los accidentes de tránsito protagonizados por mascotas que permanecen sueltas en la vía pública.
“Yo a veces me peleo hasta con los mismos clientes, los mismos tutores, porque me dicen: ‘No, me lo chocó una moto y se fue’. Le digo: ‘Capaz que se fue hasta el hospital’. En realidad es tu responsabilidad que ese animal no esté en la calle”, sostuvo.
“Hay gente que dice: ‘Se me escapó dos segundos’. Está bien, pero no tienen que pasar esas cosas. Eso es parte de la responsabilidad que la gente tiene que entender”, agregó. Además, advirtió sobre las consecuencias que un choque con un perro de gran porte puede provocar en un motociclista: “Imaginate que vos chocás un perro de 30 kilos y el de la moto muchas veces recibe traumatismos varios”.
Finalmente, el veterinario consideró que son necesarios mayores controles y sanciones para modificar determinadas conductas. “Hay una responsabilidad y hasta que penalmente y económicamente no se lleve esa responsabilidad hacia los tutores, no va a haber mucho cambio”, concluyó Rodríguez en diálogo con Elonce.