En Ñuble y Biobío permanecen activos más de una decena de focos, mientras bomberos y brigadistas trabajan para impedir el avance del fuego hacia áreas densamente pobladas.
Los incendios en Chile registran este domingo una situación crítica en las regiones de Ñuble y Biobío, con al menos 16 fallecidos y más de 50.000 evacuados, según informó el gobierno. La emergencia se desarrolla en pleno verano austral, con altas temperaturas y vientos que complejizan el combate a los focos activos.
El presidente Gabriel Boric decretó el estado de desastre para las áreas afectadas y confirmó que viajará a las zonas comprometidas. La medida habilita la intervención de las Fuerzas Armadas para colaborar con la coordinación y el control territorial durante la emergencia. El mandatario sostuvo que el Ejecutivo dispone “todos los recursos necesarios” para enfrentar la situación.
Autoridades advierten un escenario complejo
Durante la mañana, el ministro de Seguridad Pública chileno, Luis Cordero, confirmó el número de fallecidos y detalló que la mayoría de las víctimas se registraron en Biobío. En paralelo, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, describió la situación como “compleja” e informó que la proyección meteorológica anticipa temperaturas extremas que podrían intensificar la propagación del fuego.
La directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, señaló que el calor extremo representa un riesgo adicional para la salud y favorece el avance de los incendios. Las autoridades solicitaron a la población evitar desplazamientos hacia las zonas afectadas para no obstaculizar el trabajo de los equipos en terreno.
Focos activos, evacuaciones y posibles nuevas medidas
En Ñuble y Biobío permanecen activos más de una decena de focos, mientras bomberos y brigadistas trabajan para impedir el avance del fuego hacia áreas densamente pobladas.
Desde el gobierno confirmaron la emisión de 87 mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia, lo que derivó en la evacuación de más de 50.000 personas. Se mantienen habilitados albergues en ambas regiones para asistir a quienes no pueden regresar a sus hogares.
El Ejecutivo evalúa la implementación de un toque de queda nocturno para reducir la circulación en sectores afectados, medida orientada a facilitar las labores de emergencia y prevenir nuevos focos.
Impacto y antecedentes recientes
El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, advirtió que el escenario supera en gravedad situaciones previas y comparó el impacto con eventos históricos del país. En febrero de 2024, otros incendios en la zona centro-sur causaron más de un centenar de muertos y miles de damnificados, mientras que el año pasado la región de Valparaíso registró cinco días de emergencia consecutiva con decenas de víctimas.
Las autoridades no descartan que el número de personas afectadas aumente a medida que las brigadas puedan ingresar a sectores todavía inestables.
El presidente electo José Antonio Kast llamó a “apoyar a las autoridades” y evitar el uso político de la emergencia, mientras continúan los esfuerzos para contener los focos activos y determinar el alcance de los daños.