El estrecho de Ormuz vuelve al centro del conflicto internacional tras denuncias de ataques iraníes a buques y un nuevo cierre del paso estratégico.
El estrecho de Ormuz se convirtió nuevamente en foco de tensión internacional luego de que el Reino Unido denunciara ataques de fuerzas iraníes contra al menos dos buques en la zona. El episodio ocurre apenas 24 horas después de la reapertura del paso marítimo, clave para el comercio energético global.
Según informes del Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria iraní abrieron fuego contra un petrolero que transitaba por el Golfo Pérsico sin previo aviso por radio.
El incidente tuvo lugar a unos 37 kilómetros al noreste de Omán, donde el buque —vinculado al ejército británico— fue interceptado. A pesar de la gravedad del ataque, no se registraron heridos ni daños materiales en la embarcación, de acuerdo con los reportes oficiales.
Escalada militar y cierre del paso estratégico
El estrecho de Ormuz volvió a cerrarse tras una breve reapertura, en medio de crecientes tensiones entre Irán y Estados Unidos. La decisión de Teherán responde, según sus autoridades, al mantenimiento de restricciones navales impuestas por Washington.
Durante la jornada, varias embarcaciones reportaron mensajes por radio en los que la Armada iraní advertía sobre el cierre total del paso. “No se permite el tránsito de ningún buque”, señalaba la comunicación emitida en frecuencia VHF.
Este nuevo bloqueo genera preocupación a nivel global, ya que por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo, lo que lo convierte en un punto neurálgico para la economía internacional.
Denuncias internacionales y reacción de India
El conflicto escaló aún más cuando India confirmó que dos de sus buques estuvieron involucrados en los incidentes armados registrados en la zona. Nueva Delhi convocó al embajador iraní para expresar su “profunda preocupación”.
El secretario de Asuntos Exteriores indio, Vikram Misri, remarcó la importancia de garantizar la seguridad de las rutas marítimas y solicitó a Irán que restablezca el tránsito seguro para embarcaciones con destino a su país.
Además, plataformas de monitoreo marítimo indicaron que varios buques, incluido un superpetrolero con bandera india, debieron cambiar su rumbo para evitar riesgos tras los disparos realizados por fuerzas iraníes.
Nuevo ataque y riesgo de crisis energética
Horas después del primer episodio, autoridades británicas reportaron un segundo ataque en la región. En esta ocasión, un buque portacontenedores fue alcanzado por un proyectil que dañó parte de su carga, precisó La Nación con información de APF y AP.
El incidente ocurrió a unos 46 kilómetros de la costa de Omán y, si bien no dejó víctimas, refuerza el clima de inseguridad en una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
Actualmente, cientos de buques permanecen varados en el Golfo Pérsico, con alrededor de 20.000 marineros a la espera de poder atravesar el estrecho. Esta situación amenaza con profundizar la crisis energética global.