Un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente señala que el rebasamiento del límite fijado en el Acuerdo de París sería prácticamente inevitable. El desafío, sostiene, será reducir cuánto y durante cuánto tiempo se supera ese umbral.
La ONU advirtió que el aumento de la temperatura media global se encamina a superar los 1,5 °C respecto de los niveles preindustriales, probablemente durante los próximos años. El nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) analiza qué medidas deberían tomarse para reducir tanto la magnitud como la duración de ese rebasamiento.
El límite de 1,5 °C es una de las referencias centrales del Acuerdo de París. No se refiere a un año aislado, sino al calentamiento sostenido durante períodos prolongados. De hecho, 2024 fue el primer año calendario en superar ese nivel, aunque eso por sí solo no significó que la meta internacional hubiera sido definitivamente incumplida.
El documento, denominado Limiting Overshoot, sostiene que bajo las políticas actuales y las trayectorias previstas para los próximos años, superar temporalmente los 1,5 °C ya es considerado ampliamente inevitable. Sin embargo, remarca que todavía es posible limitar el pico de calentamiento y posteriormente intentar reducir nuevamente la temperatura global.
Qué plantea el nuevo informe de la ONU
La ONU propone trabajar sobre una trayectoria de “rebasamiento, máximo y descenso”. Esto implica aceptar que el umbral podría superarse, pero evitar que la temperatura siga aumentando durante décadas y procurar regresar por debajo de los 1,5 °C tan pronto como sea posible.
En el mejor escenario analizado por el PNUMA, el calentamiento alcanzaría un máximo de alrededor de 1,8 °C. Otras trayectorias contempladas por el organismo muestran valores superiores a los 2 °C, con consecuencias más graves para las sociedades y los ecosistemas.
El informe advierte que cada fracción adicional de temperatura incrementa los riesgos. Cuanto más elevado sea el pico y más tiempo permanezca el planeta sobre los 1,5 °C, mayores serán las posibilidades de sufrir daños irreversibles y superar límites de adaptación.
Los riesgos de permanecer por encima de 1,5 °C
Entre las consecuencias mencionadas aparecen una mayor intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, daños sobre la salud, dificultades para la producción de alimentos, problemas en el suministro de agua y mayores amenazas para ciudades costeras e infraestructuras.
También aumenta la posibilidad de alcanzar puntos de inflexión climáticos difíciles de revertir, como la desestabilización de grandes masas de hielo, el deterioro de la selva amazónica o alteraciones en importantes sistemas de circulación oceánica.
El planeta ya acumula cerca de 1,4 °C de calentamiento respecto del período 1850-1900. Por eso, el margen existente antes de alcanzar de manera sostenida el límite establecido hace más de una década es cada vez menor.
Reducir emisiones sigue siendo la prioridad
El PNUMA remarcó que admitir la posibilidad de superar los 1,5 °C no implica abandonar ese objetivo. Por el contrario, cuanto menor sea el rebasamiento y más breve sea su duración, menores serán los impactos para la población, las economías y los ecosistemas.
La ONU considera necesario acelerar de manera drástica la reducción de gases de efecto invernadero y avanzar paralelamente con políticas de adaptación. También señala que, para volver a niveles inferiores, probablemente será necesario retirar parte del dióxido de carbono acumulado en la atmósfera.
El enfoque generó cuestionamientos de organizaciones ambientalistas, que temen que asumir un rebasamiento como probable termine debilitando las políticas para reducir emisiones. El propio PNUMA, sin embargo, sostiene que el nuevo escenario no debe interpretarse como una razón para resignarse, sino como una advertencia para acelerar las medidas climáticas.