El compromiso presentado ante la Justicia Electoral incluye información de familiares y empresas vinculadas con ambos candidatos. Las campañas prevén una divulgación simultánea, aunque la entrega y publicación de los documentos todavía requieren pasos pendientes.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro acordaron abrir de manera recíproca sus registros bancarios, fiscales y telefónicos antes del balotaje presidencial. El compromiso fue formalizado este jueves ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), a tres días de la votación.
El entendimiento también comprende información de familiares y empresas vinculadas con ambos candidatos. Las campañas plantearon que los documentos se divulguen simultáneamente para que puedan ser consultados por la ciudadanía.
La firma del acuerdo no implica que toda la información ya esté disponible. Su publicación depende de la entrega de los registros y de las autorizaciones necesarias para acceder a datos de terceros.
Qué información contempla el compromiso
El esquema presentado prevé obtener documentación del Banco Central de Brasil, entidades financieras, la Receita Federal y compañías telefónicas. Las campañas habían fijado las 23.59 del jueves como plazo para presentar las autorizaciones pendientes.
Flávio Bolsonaro condicionó su aceptación a incorporar información del entorno presidencial. Entre sus pedidos incluyó los gastos de la tarjeta corporativa de la Presidencia desde 2023, la agenda de la primera dama, Janja Lula da Silva, y los registros de visitas de los hijos del mandatario al Palacio de la Alvorada.
También solicitó datos sobre el uso de helicópteros oficiales y los vínculos del Gobierno con el exbanquero Daniel Vorcaro. La campaña de Lula aceptó las condiciones y presentó una nueva declaración ante el tribunal.
Del desafío en el debate al acuerdo entre las campañas
La iniciativa surgió durante el debate televisado del domingo, cuando Lula propuso abrir sus registros personales y los de su entorno si su adversario hacía lo mismo. Después comenzaron las negociaciones para definir el alcance de la documentación.
El coordinador de la candidatura oficialista, Camilo Santana, sostuvo que el presidente había accedido a todos los requerimientos. A su vez, pidió que Bolsonaro autorizara dentro del mismo plazo la apertura de sus registros y los de sus familiares.
El acuerdo se incorporó a la última etapa de la campaña presidencial de Brasil, atravesada por acusaciones cruzadas sobre presuntos hechos de corrupción. Los involucrados han rechazado las imputaciones que los vinculan con irregularidades.
Qué papel tendrá la Justicia Electoral
Tras la presentación, el ministro André Mendonça señaló que los candidatos pueden divulgar voluntariamente su información sin necesidad de una autorización judicial. También aclaró que la Justicia Electoral no asumiría la mediación de esa publicación.
La campaña de Lula entregó documentación al TSE y pidió que Mendonça actuara como árbitro para garantizar la integridad de los registros y su difusión simultánea. Persisten diferencias entre los equipos sobre la forma de verificar los documentos antes de publicarlos.
La divulgación voluntaria tampoco reemplaza las investigaciones oficiales. Mendonça advirtió que la presentación de extractos y declaraciones personales no permite, por sí sola, descartar operaciones realizadas mediante terceros.