Cientos de personas salieron a las calles para homenajear al músico, fallecido a los 83 años. El velatorio se realizó en el Palacio Legislativo y el cortejo partirá este viernes rumbo al Cementerio del Norte.
Uruguay despidió este jueves a Rubén Rada con tambores, candombe y honores oficiales. El músico murió el miércoles, a los 83 años, luego de permanecer cerca de un mes internado, y su fallecimiento provocó una profunda conmoción en ambas orillas del Río de la Plata.
Lejos de limitarse a una ceremonia solemne, el homenaje se trasladó rápidamente a las calles. Cientos de personas se congregaron durante la noche del miércoles en la intersección de Minas e Isla de Flores, entre los barrios Sur y Palermo, para recordarlo al ritmo de los tambores.
La convocatoria surgió de manera espontánea y se extendió hasta la madrugada. Entre canciones, bailes y recuerdos, el público evocó el espíritu festivo que Rada imprimió a su obra y cumplió, de alguna manera, el deseo expresado por el propio artista en Muriendo de plena.
Una despedida al ritmo del candombe
“Cuando yo me muera, no quiero llanto ni pena”, escribió Rada en una de sus composiciones más recordadas. En esa canción había imaginado su despedida lejos del silencio y el dolor, con música y baile como protagonistas.
Isla de Flores constituyó un escenario especialmente simbólico para el homenaje. Allí suelen desplegarse las tradicionales llamadas de tambores de los barrios Sur y Palermo, espacios profundamente ligados a la historia del candombe uruguayo.
Durante la madrugada, los asistentes interpretaron canciones del artista y recitaron fragmentos de sus letras. Incluso los colectivos de la capital uruguaya circularon este jueves con carteles que reproducían el título de otro de sus temas emblemáticos: Quién va a cantar.
Duelo oficial y velatorio público
El Gobierno uruguayo decretó duelo oficial para este jueves 27 de agosto y dispuso que las banderas permanecieran a media asta en los edificios públicos, embajadas, cuarteles, bases aéreas y buques de guerra.
El velatorio se realizó entre las 14 y las 21 en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. La ceremonia permaneció abierta al público y contó con la presencia de familiares, seguidores, autoridades y reconocidas figuras de la cultura rioplatense.
Entre quienes se acercaron para despedir al músico estuvieron Natalia Oreiro, Ricardo Mollo y León Gieco. También asistió Lucía Topolansky, viuda del expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, quien fue una de las primeras representantes de la política en arribar al lugar.
El recuerdo del presidente uruguayo
El presidente Yamandú Orsi recordó a Rada como “un tipo muy cercano” y destacó su capacidad para compartir historias. “Daban ganas de que no terminara nunca una charla con él, porque era una máquina de anécdotas”, expresó.
Orsi también remarcó la extraordinaria memoria del artista y la calidez que transmitía en cada encuentro. “Una memoria increíble y él sentía que te hacía bien”, sostuvo el mandatario.
Además, destacó la manera en que el músico logró llevar el candombe más allá de los barrios donde nació. “Una música muy surgida del barrio Sur, Palermo, el Montevideo de candombe. Sin embargo, penetró en todo el país con temas maravillosos, que eso no es fácil”, señaló.
Cómo será el cortejo fúnebre
El último adiós continuará este viernes 28 de agosto. Según informó la familia, el cortejo partirá a las 11 desde la esquina de Isla de Flores y Santiago de Chile, en Barrio Sur, con destino al Cementerio del Norte.
Rada dejó una extensa trayectoria que trascendió las fronteras uruguayas y tuvo una presencia especialmente significativa en Argentina. A lo largo de más de seis décadas combinó candombe, rock, jazz, murga, pop y música brasileña, y se convirtió en una figura central de la cultura rioplatense.
Su despedida reflejó ese legado: el país lo homenajeó con honores oficiales, mientras el pueblo eligió recordarlo como él había pedido, con los tambores encendidos y sus canciones sonando en las calles.