La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro generó cautela en los mercados globales. Analistas evaluaron posibles efectos sobre el precio del petróleo, el oro, el dólar y algunas acciones, en un escenario aún abierto y de alta incertidumbre internacional.
Los mercados financieros reaccionaron con cautela tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo y trasladado a Estados Unidos tras una irrupción militar estadounidense en suelo venezolano, por orden del presidente Donald Trump.
El hecho volvió a poner en el centro de la escena internacional a las principales materias primas y a algunos activos financieros estratégicos. Si bien los especialistas coincidieron en que aún es prematuro sacar conclusiones definitivas, el episodio despertó incertidumbre en torno al precio del petróleo, el oro, el dólar y el comportamiento de ciertas acciones vinculadas al escenario venezolano.
El acontecimiento político tuvo un fuerte impacto simbólico y geopolítico, pero los analistas coincidieron en que sus consecuencias económicas se irán definiendo de manera gradual.
La atención de los inversores se concentró especialmente en el mercado energético, dado que Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, aunque su producción actual se mantiene muy por debajo de los niveles históricos.
Incertidumbre sobre el rumbo de la transición política
Para el analista económico internacional Marcelo Elizondo, el escenario aún se encuentra en una etapa inicial. “Aún es muy temprano para estimar el impacto. Creo que esto va a ser un proceso largo. Se decapitó el régimen, pero ahora hay que decidir quiénes llevarán adelante la transición”, dijo al brindar su opinión a Iprofesional y al analizar el nuevo contexto.
El especialista explicó que existen dos alternativas principales: una intervención directa de Estados Unidos para conducir el proceso de transición o un liderazgo interno encabezado por sectores venezolanos.
En ese marco, consideró que en el corto plazo no necesariamente, se verán movimientos bruscos en los mercados, aunque sí un seguimiento permanente de cada novedad política y militar.
“El escenario que queda todavía no es definitivo. Creo que vamos a tener más noticias y esas noticias pueden ir afectando cotizaciones y tipos de cambio día a día”, remarcó Elizondo, al advertir que el proceso podría estar marcado por avances y retrocesos antes de consolidar un nuevo equilibrio regional.
Expectativa por una posible baja del precio del petróleo
Uno de los focos principales estuvo puesto en el precio internacional del petróleo. Según Elizondo, podría registrarse una reacción inicial a la baja, impulsada por la expectativa de una mayor oferta futura de crudo venezolano. “Estados Unidos se va a involucrar en la producción de petróleo venezolano”, afirmó, lo que podría presionar los precios a la baja si se anticipa una normalización del sector energético.
Actualmente, Venezuela produce alrededor de un millón de barriles diarios, una cifra muy inferior a los niveles previos al chavismo, cuando llegó a producir hasta 3,5 millones de barriles por día. El eventual levantamiento de sanciones y el ingreso de capitales externos podrían modificar de manera gradual ese panorama.
No obstante, los especialistas coincidieron en que cualquier cambio significativo llevará tiempo y dependerá del estado de la infraestructura petrolera. “Si la intervención de Estados Unidos daña la infraestructura petrolera venezolana, eso puede hacer subir los precios internacionales por expectativas de una reducción de la oferta”, advirtió Elizondo.
Oro en alza como refugio ante la incertidumbre
En paralelo, el mercado también siguió de cerca la evolución del oro, que suele actuar como refugio de valor en contextos de incertidumbre geopolítica. Los analistas señalaron que, si el conflicto escalara o se prolongara, el metal precioso podría profundizar su tendencia alcista.
Durante 2025, el oro acumuló una suba del 65%, el mayor incremento anual desde 1979, y superó los 4.500 dólares por onza. Este comportamiento estuvo asociado tanto a tensiones internacionales como a expectativas sobre tasas de interés y política monetaria global.
El politólogo Ignacio Labaqui explicó que el principal impacto del caso venezolano pasa por el petróleo, pero reconoció que un escenario de mayor inestabilidad regional podría reforzar la demanda de activos de cobertura. “No será algo inmediato, sino que tomará tiempo”, aclaró, al analizar un eventual aumento de la producción petrolera venezolana.
El dólar
Otro punto de análisis fue el comportamiento del dólar a nivel global. Elizondo no descartó un fortalecimiento de la moneda estadounidense, impulsado por lo que definió como un “éxito militar” de Estados Unidos, tras la irrupción en territorio soberano de Venezuela. En ese caso, el dólar podría recuperar parte de la pérdida acumulada frente a otras divisas, cercana al 10% en el último año.
Un dólar más fuerte suele presionar a la baja los precios de las materias primas, aunque los analistas coincidieron en que, de producirse, el efecto sería moderado. La reacción dependerá del desarrollo del proceso político en Venezuela y de la respuesta de otras potencias internacionales.
Impacto limitado en los mercados financieros
Desde el ámbito financiero, el analista Martín Genero consideró que, por ahora, no se espera un impacto de gran escala en los mercados globales, con excepción del petróleo. “Venezuela es extremadamente marginal desde lo financiero, incluso, no forma parte de índices bursátiles”, explicó a Iprofesional, al compararla con economías como la de Cuba.
En esa línea, Gastón Lentini recordó que, pese a contar con enormes reservas, Venezuela dejó de ser una economía productiva desde comienzos del siglo XXI. “Lo vemos tanto en el petróleo como en otras industrias, como el hierro”, señaló, al mencionar el caso de la ex Sidor, nacionalizada durante el chavismo.
Acciones que podrían verse beneficiadas
Dentro del universo de empresas, Lentini destacó que Chevron es actualmente la única petrolera estadounidense con operaciones activas en Venezuela, por lo que sus acciones podrían verse beneficiadas ante una expectativa de normalización del sector energético.
Asimismo, mencionó que compañías como McDonald’s, presentes en el país, podrían capitalizar una eventual mejora en el consumo y en la actividad económica, si se consolida un escenario de apertura y estabilidad institucional.
Sin embargo, el analista advirtió que el contexto global obliga a actuar con prudencia. “Existe una Rusia que sigue demandando el territorio de Ucrania y una China que demanda Taiwán, donde se fabrican más del 70% de los chips del mundo”, subrayó, al remarcar que cualquier movimiento geopolítico puede generar reacciones en cadena.
Un escenario abierto y en evolución
En síntesis, la captura de Nicolás Maduro abrió un nuevo capítulo en la política regional, con derivaciones que los mercados seguirán de cerca. Por el momento, predominó la cautela, a la espera de definiciones concretas sobre la transición política, el estado de la infraestructura petrolera y el rol que asumirá Estados Unidos.
Los analistas coincidieron en que el impacto económico será gradual y estará sujeto a un proceso complejo, en el que cada anuncio y cada decisión podrían influir en las cotizaciones día a día.