REDACCIÓN ELONCE
Un relevamiento nacional reveló que sólo el 34% de los argentinos logra cubrir todos sus gastos mensuales. Elonce recorrió la Peatonal de Paraná y recogió testimonios de vecinos que reconocieron dificultades económicas, reducción del consumo y cambios en sus hábitos de compra.
Llegar a fin de mes se convirtió en una preocupación cotidiana para numerosas familias argentinas. Según los datos del estudio Monitor de Opinión Pública (MOP), elaborado por Zentrix Consultora, apenas el 34% de los encuestados consigue cubrir la totalidad de sus gastos mensuales, mientras que solamente el 9,8% cuenta con capacidad de ahorro. Por este motivo Elonce salió a la calle para conocer la actualidad de los paranaenses.
El estudio también reveló que el 81,8% de los consultados considera que su salario pierde poder adquisitivo frente a la inflación. Esta percepción se mantiene por encima del 81% desde marzo y alcanzó su punto máximo en julio, cuando llegó al 87,4%.
A partir de estos resultados, Elonce recorrió la Peatonal de Paraná para conocer cómo atraviesan los vecinos la situación económica. Los testimonios reflejaron distintas realidades, aunque coincidieron en la necesidad de administrar cuidadosamente los ingresos, reducir gastos y evitar nuevas deudas.
Los vecinos reconocieron dificultades para afrontar los gastos
Uno de los entrevistados consideró que las dificultades económicas forman parte de una realidad que los argentinos han atravesado en otras oportunidades. “Sí, las cosas no están sencillas, pero bueno, somos argentinos y tampoco va a ser la primera vez que estamos así, así que lamentablemente hay que achicarse y seguir para adelante y apostar”, expresó.
Al referirse a su situación familiar, explicó que procuran organizarse para afrontar los compromisos económicos. “No, nos arreglamos. Hemos estado en peores situaciones, mejores situaciones, pero bueno, la verdad que somos una familia y tratamos de pasar los años apoyándonos”, sostuvo.
También reconoció que ocasionalmente recurren a medios de financiación, aunque aclaró que todavía no necesitan utilizarlos para adquirir alimentos. “No, para comprar comida, no es el caso. Por ahí para un otro gasto, una ropa o algo de eso, pero no, todavía para comer no, gracias a Dios”, manifestó.
Reducir los consumos para evitar el endeudamiento
Otra vecina consultada explicó que su principal estrategia consiste en limitar las compras y evitar compromisos financieros que después resulten difíciles de afrontar. “Yo me limito y no me endeudo. Trato”, señaló al describir cómo administra sus ingresos.
La mujer aseguró que no utiliza tarjetas de crédito y que adapta sus consumos al dinero disponible. “Si tengo, compro y si no tengo, no compro”, afirmó. Asimismo, reconoció que incluso los gastos relacionados con la alimentación requieren una mayor planificación: “Y vamos limitando, vamos limitando. Los que arrancamos de abajo sabemos cómo es”.
Estos testimonios reflejaron una tendencia entre algunos de los entrevistados: priorizar los gastos esenciales y postergar compras consideradas secundarias. La ropa, los gustos personales y otros consumos aparecen entre los primeros rubros que las familias deciden ajustar.
Una jubilada contó que llega con lo justo
Durante la recorrida, una jubilada docente que actualmente reside en el sur del país también compartió su experiencia. La mujer aseguró que las dificultades económicas se perciben en distintos puntos de Argentina y advirtió sobre las complicaciones que enfrentan tanto trabajadores como personas sin empleo.
“Y está difícil la calle, muy difícil. Hay gente que tiene trabajo y tampoco llega y los que no tienen ni te digo ni te cuento, pero bueno”, expresó al analizar la situación.
Al ser consultada sobre sus ingresos, reconoció: “Soy jubilada, jubilada docente, así que ahí llego así al límite”. Además, explicó que anteriormente tuvo que financiar algunas compras con tarjeta de crédito, aunque actualmente procura evitar nuevos compromisos.
Una comerciante aseguró que sus ventas cayeron un 50%
Entre los testimonios recogidos por Elonce también se destacó el de una trabajadora independiente, quien describió las consecuencias de la caída del consumo sobre su actividad comercial.
“Yo trabajo particular, Soy monotributista. Nos ha tocado a todos achicarnos. A mí se me ha caído un 50% las ventas que yo tenía”, relató.
Según explicó, el retroceso comenzó aproximadamente un año y medio atrás y se profundizó durante agosto del año pasado. La comerciante señaló que, además de vender menos, debe continuar afrontando impuestos y otros gastos vinculados con su actividad.
Respecto de sus compras personales, indicó que ocasionalmente utiliza financiación en supermercados, aunque aunque también detalló: “Y las cosas como la carne, la verdura, todo eso lo trato de pagar de contado”, explicó.
De esta manera, los testimonios recogidos en la Peatonal de Paraná aportaron una mirada local a los resultados del relevamiento nacional. Aunque las situaciones particulares fueron diferentes, las declaraciones dejaron en evidencia que llegar a fin de mes exige cada vez más planificación, restricciones en el consumo y decisiones sobre qué gastos priorizar.