Según datos del organismo, los ahorros en efectivo o en el exterior crecieron 4,5% en un año y representan casi la mitad de los activos financieros del país.
Los argentinos continúan acumulando divisas fuera del sistema financiero formal. De acuerdo con los últimos datos difundidos por el INDEC, durante el cuarto trimestre de 2025 los denominados “dólares debajo del colchón” alcanzaron los u$s254.898 millones.
La cifra refleja un incremento de u$s11.579 millones respecto al mismo período del año anterior, lo que equivale a una suba del 4,5%. Estos activos incluyen tanto dinero en efectivo como depósitos en el exterior que no forman parte del sistema bancario local.
El fenómeno no es menor: este tipo de ahorro representa el 48,5% del total de los activos financieros de la Argentina. En ese sentido, el informe señala que hacia fines de 2025 los activos totales sumaban u$s494.690 millones, mientras que los pasivos alcanzaban los u$s446.236 millones, lo que deja al país con una posición neta acreedora de u$s48.454 millones.
Si se observa la evolución reciente, al cierre del tercer trimestre del año pasado los argentinos tenían fuera del sistema unos u$s251.210 millones, por lo que en los últimos meses del año se sumaron u$s3.688 millones adicionales.
Desde el Gobierno buscan revertir esta tendencia y fomentar que los ahorros en dólares ingresen al sistema financiero, con el objetivo de fortalecer las reservas y ampliar el crédito. En esa línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, solicitó a los Agentes de Liquidación y Compensación (ALYCs) que desarrollen instrumentos de inversión en dólares que resulten atractivos para los ahorristas.
Actualmente, los bancos enfrentan limitaciones para canalizar estos fondos, ya que solo pueden prestar dólares a empresas exportadoras, debido a regulaciones que buscan evitar descalces entre depósitos y créditos en distintas monedas.
Pese a estos intentos, la salida de divisas continúa. Se estima que solo en marzo unos u$s2.000 millones se destinaron a atesoramiento o gastos en el exterior, en lo que se conoce como Formación de Activos Externos (FAE). Según un informe de la Fundación Capital, se trata de un nivel inusualmente alto para un año no electoral, lo que evidencia la persistente desconfianza en el sistema financiero local.