REDACCIÓN ELONCE
El campeón mundial de pelota vasca, Federico Fernández, oriundo de Nogoyá, habló con Elonce sobre su consagración invicta en la modalidad paleta goma individual. Contó cómo remontó cuatro puntos de partido en la final ante España y cuáles son sus próximos objetivos deportivos.
Federico Fernández, campeón mundial de pelota vasca, celebró su consagración en el XX Campeonato Mundial Absoluto, disputado en Buenos Aires. El deportista oriundo de Nogoyá obtuvo el título de manera invicta en la modalidad paleta goma individual, tras superar una exigente final frente al español Gustavo Vidal. En diálogo con El Once Deportivo, programa que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, repasó su participación, las dificultades de competir individualmente y el significado de alcanzar el máximo reconocimiento de su carrera.
Tras regresar a Nogoyá, el campeón recibió numerosas muestras de afecto y participó de diferentes celebraciones. Aunque todavía no había podido descansar completamente, destacó el acompañamiento de quienes siguieron su trayectoria.
“He tenido varios festejos, compromisos de gente que me ha venido a visitar y saludar, así que estoy intentando cumplir con todos los que me han acompañado todo este tiempo”, expresó. Además, aseguró que tendría tiempo para descansar y continuar disfrutando de la consagración.
El desafío de competir en una modalidad poco habitual
Federico explicó que habitualmente practica pelota paleta en parejas, tanto en trinquete como en frontón. Sin embargo, para representar a la Selección Argentina debió competir en una especialidad que no cuenta con un circuito profesional regular en el país.
“Nosotros en pelota paleta practicamos mucho en duplas, en trinquete y en frontón. Cuando toca competir con la selección nacional, nuestro deporte tiene diferentes disciplinas”, señaló.
“En este caso me tocó jugar en individual en frontón de 30 metros, una modalidad que practicamos con la selección, pero no tenemos un circuito profesional para mantenernos en competencia”, detalló. La preparación implicó adaptarse nuevamente a las exigencias de cubrir toda la cancha sin un compañero. “Acostumbrarse a cubrir la cancha y jugar de manera individual, tanto en lo físico como en lo mental, era un desafío muy grande”, reconoció.
Un camino invicto y dos remontadas decisivas
El campeonato reunió a representantes de diferentes países y contó con una fase inicial dividida en dos grupos de cuatro participantes. Federico compartió su zona con España, que llegaba como último campeón, y consiguió avanzar a las semifinales como primero de grupo.
“En fase de grupos eran dos zonas de cuatro países. En la mía tenía dos países que, en los papeles, eran más accesibles. El tercero era España, el último campeón, al que también enfrenté en la final”, explicó.
Después de superar sus primeros compromisos, derrotó al representante español en la definición de la zona. Ese resultado le permitió enfrentarse en semifinales con el francés Kevin Puchet, mientras que México también se encontraba entre los principales candidatos al título.
“Fueron partidos durísimos, tanto la final como la semifinal. Gané por la mínima en el tercer set. En ambos casos iba perdiendo sobre el final”, recordó el entrerriano.
Cómo remontó cuatro puntos de partido en la final
Una de las situaciones más exigentes del torneo se produjo durante las instancias decisivas. En semifinales, Federico logró revertir un marcador adverso frente al representante francés y consiguió acceder a la definición del campeonato. “En la semifinal perdía 8-5 y terminé ganando 10-9, dando vuelta un partido muy ajustado”, relató.
La final presentó una dificultad todavía mayor. Frente a Gustavo Vidal, de España, el representante argentino quedó al borde de la derrota, pero consiguió revertir cuatro puntos de partido y quedarse con el título.
“En la final, con menos margen todavía, perdía 9-5 y conseguí dar vuelta el resultado”, manifestó al recordar el desenlace que le permitió consagrarse campeón mundial.
Las diferencias entre las canchas internacionales
El deportista explicó que las condiciones de cada escenario influyen considerablemente en el desarrollo de los partidos. Según detalló, las características de las canchas de Argentina, México, Francia y España pueden favorecer distintos estilos de juego.
“Cualquiera de los cuatro países que llegamos a la semifinal podía quedarse con el título porque el nivel es muy parejo. Las diferencias se dan según las condiciones de la cancha”, afirmó.
En Argentina, la competencia se desarrolló en instalaciones que cuentan con las medidas reglamentarias internacionales. Federico explicó que el escenario del Cenard presenta características a las que está más acostumbrado por sus entrenamientos. “Es una cancha más lenta, donde los puntos se vuelven más largos porque la velocidad es otra y te da más tiempo para defender”, describió. También comparó esas condiciones con las de México, donde la altura y las dimensiones de la cancha modifican el comportamiento de la pelota. “Allá juegan con nueve metros de ancho y acá con diez. Son las dos medidas reglamentarias, pero un metro cambia mucho, además de la velocidad que adquiere la pelota por la altura”, indicó.
“Es el título más importante que tengo”
Al evaluar el significado de la consagración, Federico aseguró que el campeonato mundial ocupaba un lugar especial entre todos los logros de su trayectoria deportiva.
“No sé si voy a conseguir un título que supere este, porque gané en una modalidad que no se practica mucho en el país, de manera individual, con todo lo que conlleva jugar solo en la cancha, en un Mundial Absoluto, que es la competencia más importante de nuestro deporte”, expresó.
El hecho de que la competencia se disputara en Argentina también tuvo un significado particular. El deportista destacó que se trató de una oportunidad histórica para representar al país como local en un campeonato de esa magnitud.
“Se reunieron muchos condimentos para hacerlo aún más especial. Sería muy egoísta con los demás torneos, pero creo que es el título más importante que tengo y posiblemente el más importante que vaya a tener en mi carrera”, afirmó.
Los Juegos Panamericanos, el próximo gran objetivo
Después de la consagración internacional, Federico continuará participando en competencias nacionales. Actualmente disputa torneos provinciales de Buenos Aires y Capital Federal, además de exhibiciones y desafíos deportivos durante los fines de semana. “Estoy participando de los torneos provinciales de Buenos Aires y Capital, así que sigo en carrera en ambos y voy a intentar dar mi máximo para los dos clubes que represento”, señaló.
Su próximo objetivo internacional será intentar integrar la Selección Argentina para los Juegos Panamericanos de 2027. Según explicó, la pelota vasca formará parte del programa deportivo, aunque la cantidad de plazas disponibles será limitada. “Estaré esperando el llamado de la selección para participar de alguna preselección y pelear por un puesto para los Juegos Panamericanos”, sostuvo.
El campeón mundial indicó que la modalidad goma individual podría estar incluida entre las especialidades que se disputarán, lo que le abriría una posibilidad de representar nuevamente al país. “Tengo entendido que habrá tres o cuatro especialidades en nuestro deporte y entre ellas estará goma individual. Quizás tenga la oportunidad de pelear un puesto, pero voy a tener que prepararme bastante para ganármelo”, concluyó.